La alcaldesa, Noelia Arroyo, durante sus declaraciones a los medios de comunicación - AYUNTAMIENTO DE CARTAGENA
CARTAGENA (MURCIA), 20 (EUROPA PRESS)
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha reclamado al Gobierno de España que intensifique la vigilancia y el control de las costas de Cartagena tras la llegada este miércoles 19 de agosto de una patera a Cala del Barco, en la zona de Cabo Tiñoso, con una decena de personas a bordo, al tiempo que ha reivindicado más medios humanos y tecnológicos para que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado puedan detectar estas embarcaciones antes de que alcancen tierra.
La llegada de la embarcación fue presenciada por bañistas y turistas que se encontraban en la zona y que captaron con sus teléfonos móviles tanto su llegada hasta la misma playa como el desembarco de una decena de personas y la posterior huida de la patera.
"Esto no puede normalizarse. No podemos aceptar que las mafias que trafican con personas tengan tanta facilidad para llegar hasta nuestras costas", ha señalado Arroyo, que ha defendido una política migratoria "seria, ordenada y segura", según han informado desde el consistorio.
Para la alcaldesa, resulta "especialmente preocupante" que la embarcación haya podido alcanzar Cala del Barco, "un punto muy concreto de nuestra costa y bastante cerrado". "Si una patera puede llegar hasta una cala como esta, desembarcar a plena vista de ciudadanos y después marcharse, tenemos que preguntarnos cómo está funcionando el control de nuestras fronteras marítimas", ha afirmado.
Arroyo ha asegurado que Cartagena "lleva tiempo denunciando que está pagando las consecuencias de la ausencia de una política migratoria seria por parte del Gobierno de Pedro Sánchez", pues sigue siendo el único municipio de España que "recibe inmigrantes por la costa y los que nos deriva el Gobierno de España hasta el Hospital Naval, a un campamento que se presentó como temporal y que continúa funcionando".
En este sentido, la alcaldesa ha exigido que el Gobierno "ejerza sus competencias y no deje solos a los municipios y las comunidades" ante las consecuencias de la inmigración irregular, por lo que ha reclamado "una política migratoria nacional, con control de fronteras, medios suficientes y coordinación con los países de origen y tránsito, y con los organismos europeos encargados de la vigilancia de las fronteras".
"Cartagena es una ciudad solidaria y abierta, y, a la vez, también necesita que sus costas estén protegidas y que los cartageneros tengan la seguridad de que existe un control efectivo de nuestras fronteras. Lo que hemos visto hoy, como lo que estamos viendo y viviendo en Ceuta, demuestra que algo está fallando y que el Gobierno tiene que actuar", ha concluido.