Aumenta el número de murcianos dispuestos a pagar más por un producto que proviene de una empresa responsable

Publicado 31/08/2019 9:59:39CET
Frutas y verduras en un supermercado.
Frutas y verduras en un supermercado. - UGR - Archivo

Según un estudio, seis de cada diez consumidores creen que el establecimiento en el que compran es responsable

MURCIA, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

El 54,8 por ciento de los murcianos estaría dispuesto a pagar más por un producto del que tiene la certeza que proviene de una empresa responsable, proporción de encuestados que se ha incrementado en un 17,2 por ciento con respecto a hace una década, según refleja el estudio 'Evolución de la percepción de los consumidores sobre la RSC en la Región de Murcia 2008-2018', recogido por Europa Press.

Asimismo, los resultados de 2018 muestran la cifra más baja de aquellos que comprarían el más económico (15,2%), esto es, aquellos para los que primaría el precio por encima de los atributos sociales del producto.

El estudio, que analiza la evolución de la percepción de los consumidores entre los años 2008 y 2018, es el cuarto realizado por la Cátedra de RSC de la UMU en colaboración con el Colegio de Economistas.

En cuanto a la cantidad que estarían dispuestos a pagar por un producto responsable, desciende la proporción de ciudadanos que no pagaría nada en absoluto de un 28,1 por ciento en 2008 a un 10,4 por ciento una década después, cambio al alza a favor de aquellos que están dispuestos a pagar más, lo que refleja, según el estudio, la intención de los encuestados por premiar económicamente a las empresas más responsables.

La cifra de aquellos que creen que debería crearse un logotipo identificativo para distinguir a las empresas o productos responsables se mantiene con respecto al último estudio de 2014 (alrededor del 95%), y suponiendo un 7,7 por ciento más que en 2010.

MAYOR DISPOSICIÓN EN 2008 A DEJAR DE COMPRAR EN EMPRESAS POCO ÉTICAS

A pesar de que la mayoría de los consumidores muestran una disposición a dejar de comprar productos provenientes de empresas poco éticas, la cifra se ha visto reducida del 2008 al 2014, con un repunte en 2018 (79,1%), aunque menor que hace una década (83,2%).

Aunque el estudio de 2018 muestra las mayores proporciones de consumidores que tienen en cuenta criterios éticos o medioambientales a la hora de realizar sus compras, ya sea frecuentemente (43%), un 6 por ciento más que en 2010, o en ocasiones (36,5%), un 1,7 por ciento más que en 2014 y un 0,9 por ciento más que en 2010.

Para los consumidores murcianos, los aspectos más importantes a la hora de considerar que una empresa es responsable ante la sociedad son apoyar la conciliación de la vida laboral y familiar en primer lugar (9 sobre 10), seguido de la adopción de medidas medioambientales y la mejora de la situación de los empleados en segundo lugar (8,8 sobre 10), así como la atención y protección de los derechos del cliente (8,7 sobre 10).

ESTABLECIMIENTOS MENOS RESPONSABLES RESPECTO A OTROS AÑOS

De hecho, seis de cada diez consumidores creen que el establecimiento en el que compran es responsable, cifra, sin embargo, que ha disminuido con respecto a años anteriores (7 de cada 10 en 2014 y 8 de cada 10 en 2010).

En este sentido, cuatro de cada diez consumidores que cree que el establecimiento donde compra no es responsable, lo justifica por falta de preocupación por el medio ambiente, argumentando un uso excesivo de envases de plástico y la falta de reciclaje a la hora de tirar sus desperdicios.

Otras razones apuntadas por este grupo de encuestados son la falta de transparencia, no conocer información de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la empresa, por el mal trato que dan a sus empleados y proveedores y por no buscar alternativas a los alimentos a punto de perecer.

De los que, por el contrario, sí piensan que el establecimiento es responsable, la mayoría apuntan como principales razones la preocupación percibida por satisfacer a sus clientes, una buena relación calidad-precio, por llevar a cabo políticas de protección del medio ambiente, por realizar acciones sociales como la donación de alimentos a instituciones sin ánimo de lucro o la creciente adaptación del establecimiento a las necesidades de sus clientes, como productos para veganos y celíacos.