De izquierda a derecha: el presidente de la Cofradía del Perdón, Diego Avilés; el jefe del Ejecutivo regional, Fernando López Miras, y la consejera de Cultura, Turismo, Juventud y Deportes, Carmen Conesa - CARM
MURCIA 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Centro de Restauración de la Región de Murcia (CRRM) ha recuperado las tres imágenes del Calvario de la iglesia murciana de San Antolín, tras una intervención destinada a mejorar su estado de conservación y frenar los daños acumulados por el paso del tiempo y el uso procesional.
Las tallas restauradas --la Virgen Dolorosa, San Juan Evangelista y María Magdalena-- forman parte del conjunto escultórico que acompaña al Cristo del Perdón en uno de los pasos más representativos de la Semana Santa de Murcia, declarada de Interés Turístico Internacional.
Los trabajos han incluido una limpieza general, consolidación de estratos, reconstrucción de la capa de preparación y una "reintegración cromática diferenciada" para devolver a las tallas sus tonos originales.
La intervención ha sido realizada por especialistas del Centro de Restauración regional en colaboración con la cofradía titular, responsable de la conservación de estas imágenes que cada año procesionan en las celebraciones de la Semana Santa.
El presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, ha participado, acompañado por la consejera de Cultura, Turismo, Juventud y Deportes, Carmen Conesa, y el presidente de la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón, Diego Avilés, en la presentación de los trabajos en la iglesia de San Antolín.
Durante el acto, el jefe del Ejecutivo regional ha destacado el "esplendor" con el que regresan las tallas de la Dolorosa, San Juan y María Magdalena para reencontrarse con el Santísimo Cristo del Perdón a tan solo 17 días del Lunes Santo.
López Miras ha expresado su "orgullo y emoción" por la culminación de estos trabajos, que han durado más de cuatro meses, y ha agradecido la labor de los profesionales del CRRM por "devolver a la humanidad y a las siguientes generaciones" este patrimonio que forma parte de la "identidad" murciana.
El presidente autonómico ha recordado además su vínculo personal con la parroquia de San Antolín, donde fue bautizado, definiendo la Semana Santa de Murcia como un "museo andante" que recorre las calles de la ciudad.
Además, ha dedicado un "agradecimiento excepcional" a Diego Avilés, quien ha estado al frente de la Cofradía del Perdón durante los últimos 41 años, y al que ha calificado como un "guardián de las esencias de la murcianía más huertana" y "un defensor incansable de las tradiciones y el patrimonio de la Región".
"Necesitamos personas dispuestas a dar gran parte de su vida y de su salud por los demás a cambio de nada", ha aseverado el presidente, quien ha definido la figura de Avilés como "imprescindible" para la sociedad murciana.
Por su parte, Avilés ha calificado como un "gran regalo institucional" el regreso de las imágenes del Calvario tras su restauración, coincidiendo con la celebración del 130 aniversario de la institución nazarena.
Avilés ha expresado su "gozo" por vivir un momento que ha tildado de "histórico", agradeciendo a López Miras su "complicidad e interés" desde que se planteó la necesidad de recuperar el esplendor de las tallas.
En su intervención, ha puesto en valor la calidad artística del conjunto, destacando que, pese a ser obra de tres escultores distintos, las piezas guardan una unidad armónica. "Son tres joyas que no desentonan en absoluto; las miras y parece que están hechas por las mismas manos", ha señalado Avilés.
Asimismo, ha hecho extensivo su agradecimiento a la consejera Carmen Conesa y al director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, de los que ha destacado su "implicación y cercanía".
"SANTO Y SEÑA" DEL LUNES SANTO MURCIANO
El conjunto está integrado por obras de gran relevancia artística e histórica, como son el San Juan de Francisco Salzillo --el primero que el genio barroco realizó para la Cofradía de Jesús--, la Dolorosa de Roque López y la María Magdalena de Francisco Sánchez Araciel.
El técnico restaurador del CRRM, Juan Antonio Fernández Labaña, ha destacado la singularidad del San Juan y la Virgen, que originalmente eran imágenes de vestir pero que fueron "enlienzadas" (cubiertas con telas encoladas y policromadas) en 1896 por Francisco Sánchez Tapia para procesionar con el Perdón.
Fernández Labaña ha destacado que estas tallas son un "santo y seña" del Lunes Santo murciano y ha señalado como imagen icónica a la Magdalena "rodeando el madero de las rosas".
El experto ha calificado la intervención de "restauración conservativa", ya que toma como base la última gran actuación realizada a finales de los años 90. En este sentido, ha comparado este proceso con el realizado en el Paso de la Cena --donde se hizo una limpieza profunda hasta el fondo--, explicando que en este caso se optó por no retirar aportaciones anteriores, sino corregir los virajes de color y degradaciones que los materiales habían sufrido por el envejecimiento natural.
Además de la limpieza general, consolidación de estratos, reconstrucción de la capa de preparación y reintegración cromática diferenciada, se han repuesto elementos en las imágenes, como lágrimas y pestañas.
Fernández Labaña ha advertido de que el enlienzado hace que estas piezas sean "extremadamente delicadas" ante la manipulación necesaria para subirlas y bajarlas de los tronos y camarines, lo que motiva que deban ser revisadas aproximadamente cada 20 años.
Finalmente, ha querido resaltar que el resultado es fruto de un trabajo de equipo en el que han participado las restauradoras Isabel Sánchez, María del Mar Sandoval y Raquel Molina, cuya labor ha permitido que el titular de la Cofradía del Perdón luzca su mejor aspecto para la próxima Semana Santa.