Actualizado 30/07/2013 19:27 CET

Comunidad y el Colegio de Psicólogos colaborarán en casos de catástrofe

Manuel Campos; María José catalán
EUROPA PRESS

Este convenio facilitará la actuación de psicólogos en casos de siniestros en la Región

MURCIA, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

El consejero de Presidencia, Manuel Campos y la presidenta del Colegio de Psicólogos de Murcia han firmado un acuerdo para facilitar la formación de los profesionales de la Psicología, lo que permitirá ofrecer una asistencia inmediata y especializada a afectados por emergencias

Asimismo, se elaborarán manuales de intervención y procedimientos de actuación para fomentar la coordinación y establecer un sistema de apoyo durante y después de la catástrofe. El convenio también contempla programas de formación específica y continua de los profesionales en situaciones de emergencia

El consejero de Presidencia, Manuel Campos, y la decana del Ilustre Colegio de Psicólogos de la Región de Murcia, María José Catalán, rubricaron hoy un convenio de marco de colaboración que permitirá planificar y desarrollar programas de actuación conjunta con el objetivo de cubrir la asistencia psicológica a personas afectadas por situaciones de emergencias y catástrofes.

Campos ha subrayado que el objetivo principal es "proteger a los afectados en una situación de elevado impacto emocional como consecuencia de una emergencia o catástrofe", y para ello hay que "garantizar una atención y asistencia psicológica inmediata y especializada para minimizar el impacto y las posibilidades de padecer alteraciones o secuelas psicológicas".

El titular de la Consejería de Presidencia ha resaltado que "la afectación de la estructura psicológica, emocional y de comportamiento del hombre ante estos impactos de alta envergadura, hace ineludible e imprescindible la intervención psicológica", siendo necesario "mantener y reforzar el servicio de protección y ayuda psicológica a víctimas, familiares, intervinientes y otros afectados en el supuesto de desastres y catástrofe".

El convenio, con una duración de dos años, contribuirá a la elaboración de manuales de intervención y procedimientos de actuación en situaciones de desastre o catástrofe para optimizar la acción de los diferentes profesionales y entidades en este tipo de acontecimientos, procurando, en todo momento, que sean considerados y previstos los efectos y reacciones psicológicas adversas que se provocan en las víctimas, familiares, allegados y población en general.

Las características de la psicología de emergencias hacen necesaria una formación específica y continua, tanto para los profesionales de emergencias como para los profesionales de psicología que intervienen en este tipo de sucesos.

Se realizarán programas de formación y perfeccionamiento de los profesionales en situaciones de emergencia y catástrofes. La formación estará relacionada con los procedimientos de actuación psicológica de emergencia y la intervención en crisis, teniendo en cuenta los efectos y reacciones psicológicas adversas que se provocan en las víctimas inesperadas.

Con esta formación, los profesionales de emergencias y de psicología adoptarán estrategias y habilidades que les permitirán realizar tareas de evaluación y prevención en el lugar del suceso, para facilitar a los afectados un adecuado enfrentamiento ante situaciones potencialmente generadoras de estrés .

Igualmente, se fomentarán hábitos de comportamientos y actitudes con los ciudadanos que se encuentren en situaciones de emergencias que mejoren la atención en el caso de que surja una tragedia.

Los hábitos consistirán en ayudar a los afectados a amortiguar el impacto psicológico tras lo sucedido y cubrir las necesidades básicas. Así como ofrecer información en todo momento sobre las actuaciones que se estaban realizando, reducir niveles elevados de ansiedad, preparar al ciudadano en los casos de comunicación de malas noticias e inicio de duelo.

Al mismo tiempo se busca dar apoyo psicológico a familiares en reconocimiento de objetos o cadáveres, así como todas aquellas acciones encaminadas a proporcionar estabilidad y paliar el proceso de dolor.