Archivo - El delegado del Gobierno, Francisco Lucas - DELEGACIÓN DEL GOBIERNO - Archivo
MURCIA 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
El delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, ha confirmado este lunes la muerte de tres personas --un bebé de cinco meses, un varón de 25 años con patologías previas y otro varón que se arrojó al agua-- en una embarcación interceptada el pasado viernes a 45 millas de Cabo de Palos, en Cartagena, con 23 ocupantes.
Los dos patrones de la patera han pasado a disposición judicial este lunes tras una investigación policial en la que han participado dos testigos protegidos.
La Policía Nacional ha llevado a cabo una investigación para determinar la veracidad de los testimonios de algunos de los ocupantes, que apuntaban a que se habrían producido varios fallecimientos durante el trayecto.
Tras una compleja investigación debido a la existencia de testimonios contradictorios, los agentes han podido confirmar que las tres personas fallecieron durante la travesía.
En la madrugada de este lunes, a las 4.40 horas, la patrullera Río Ulla, que desde este domingo por la tarde está en servicio en la Región de Murcia, ha interceptado una embarcación a dos millas de la costa, en la zona del puerto de Escombreras, en Cartagena.
Todos sus ocupantes --cinco varones mayores de edad de origen argelino-- han sido detenidos y entregados a la Policía Nacional, que abrirá los correspondientes expedientes de devolución.
CRÍTICAS A LÓPEZ MIRAS
Por otro lado, el delegado del Gobierno, Francisco Lucas, ha arremetido contra la gestión y el discurso político del Ejecutivo autonómico liderado por Fernando López Miras en materia migratoria.
Lucas ha asegurado haber ofrecido "lealtad, cooperación y una solicitud de reunión" al presidente regional para abordar la llegada de embarcaciones, y ha recibido a cambio "una estrategia centrada en movilizar peones políticos y mediáticos para insultar e instrumentalizar a la Guardia Civil".
En este sentido, ha calificado de "vergonzosa" e "irresponsable" la postura adoptada por ciertos representantes políticos durante las últimas semanas. Según ha señalado, los discursos que alertan sobre supuestas invasiones "lo único que consiguen es fomentar el efecto llamada, favorecer a las mafias que trafican con personas y sembrar odio y división en la sociedad murciana".