Cruz Roja apuesta por alternativas "más eficaces" a los comedores escolares para alimentar a niños vulnerables

Publicado 20/06/2015 10:02:44CET
Teleasistencia de Cruz Roja
EUROPA PRESS

La organización humanitaria mantiene en la Región una batería de medidas para atender de forma integral a la infancia en verano

MURCIA, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Cruz Roja Española en la Región, Aurelio Luna, afirma que no tiene "nada que objetar" a mantener los comedores escolares abiertos en verano para atender a los menores en situación de vulnerabilidad, algo que le parece "perfecto", pero cree que hay soluciones "más eficaces" que tienen un menor coste y que van a llegar a un mayor número de personas, solucionando el problema no solo del niño, sino también de la familia y de posibles hermanos que no estén yendo al colegio.

En este sentido, Cruz Roja en la Región de Murcia mantiene una batería de medidas para atender de forma integral a la infancia durante los meses de verano, como la concesión de becas escolares, el reparto de tarjetas que las familias en situación de vulnerabilidad pueden canjear por alimentos no perecederos o la realización de campamentos de verano, que cubren los tiempos de ocio del menor.

Además, dentro del programa 'Ahora más que nunca', Cruz Roja mantiene las ayudas para pagar recibos de la luz, el agua y el programa de reparto de alimentos.

Este conjunto de medidas permiten atender de forma global a los niños en situación de vulnerabilidad y con necesidades nutricionales, así como a sus familias, según ha hecho saber Luna, quien considera que se trata de programas que han demostrado más eficacia que mantener los comedores escolares en verano a la hora de solucionar el problema nutricional de los menores.

Si las administraciones no van a hacer nada, Luna les pide que impulsen los comedores escolares. No obstante, reconoce que hay soluciones "más eficaces" que, además, evitan la estigmatización del niño que acude al comedor.

En el caso de los comedores escolares, los padres y hermanos en edad no escolar deben acompañar al niño al comedor del colegio y esperar a que termine, con la "distorsión" y el trastorno que eso supone. De hecho, en los programas de comedores puestos en marcha por Cruz Roja en el pasado, Luna recuerda que, al final, se terminaba dando de comer al resto e la familia que acompañaba al menor.

Otro problema es que cada colegio cuenta con un porcentaje diferente de niños que acuden al comedor, por lo que se tienen que agrupar a los menores en situación de vulnerabilidad en distintos centros educativos "por razones de economía elemental", lo que implica un gran tiempo de desplazamiento para las familias.

PACTO CONTRA LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN SOCIAL

En este sentido, cabe recordar que Cruz Roja suscribe totalmente el contenido del Pacto contra la Pobreza y la Exclusión Social, que contiene la propuesta de elaborar un conjunto de medidas específicas de reducción de la pobreza infantil mediante el desarrollo de acciones globales de apoyo integral a las familias combinado con acciones específicas de garantía de acceso a los recursos básicos como la Educación, la Sanidad o la vivienda, entre otras.

En primer lugar, el Pacto propone implantar una prestación económica por hijo menor de edad para todas las familias con ingresos en el umbral de la pobreza, es decir, el 60 por ciento de la mediana de la renta; así como crear una red de dispositivos de apoyo escolar gratuito en toda la Región para asegurar que todos los niños en edad escolar obligatoria reciben los apoyos necesarios para evitar el fracaso y abandono escolar.

En tercer lugar, el Pacto que apoya Cruz Roja propone ampliar el número de plazas de educación infantil (0-3 años) gratuitas para aquellas familias bajo el umbral de la pobreza; así como ampliar las becas de comedor generalizando su uso para todas las familias con ingresos bajo el umbral de la pobreza.

Por último, el Pacto contempla aumentar el número de becas escolares de libros y material así como reducir las limitaciones económicas para el acceso a las mismas; y promover espacios públicos para la participación infantil, que lleven la voz de la infancia y la adolescencia a las autoridades, tal como señala la Recomendación de la Comisión Europea 'Invertir en la Infancia'.

ANALIZAR EL PROBLEMA EN PROFUNDIDAD

A la hora de analizar el problema, Luna señala hay que ver cuántos niños hay, si tiene hermanos, si también pueden pasar hambre otras personas de la familia que están en situación de vulnerabilidad, y si es posible hacer otro tipo de actuación complementaria en el entorno en el que se va a mover el niño.

Y es que Luna puntualiza que este tipo de soluciones se centran en responder a la situación de desnutrición infantil, pero se trata de un asunto que hay que analizar en profundidad, averiguando en primer lugar cuántos niños se encuentran en esta situación.

Para ello, estima que hubiera sido necesario hacer durante el curso escolar una campaña para tallar y pesar a los niños, poniéndose en contacto con los pediatras, haciendo un barrido e identificando los casos reales, con el fin de adaptar respuestas lo más individualizadas posibles manteniendo una relación "sensata" entre el coste y beneficio".

El objetivo final, insiste, es que no se quede ningún niño con necesidades nutricionales.

Luna explica que hay alternativas mejores y más económicas como, por ejemplo, proporcionar comidas preparadas a través de un servicio de catering para que se programe el tipo de alimentación que se va a dar y se les lleve a domicilio.

Otra posibilidad es habilitar puntos de reparto de comida próximos al domicilio que no supongan que el resto de la familia tenga que esperar a que el "niño coma mientras están los demás mirando".

Luna también explica que la mejor opción es dar una tarjeta a la familia para que pueda comprar los alimentos, en cuyo caso pueden preparar la comida en el domicilio, en un entorno "mucho más acogedor y más pacífico para el menor".

El objetivo final, según el presidente autonómico de Cruz Roja, es que "no haya ningún niño que pase hambre y, a ser posible, que tampoco ningún adulto ni nadie del entorno familiar".

Luna recuerda que Cruz Roja se mueve en una limitación de medios económicos y tiene que optimizar al máximo el rendimiento que se le da a cada euro que recibe la organización humanitaria. "nuestra obligación es ser eficaces y ser eficientes".

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