La diabetes también influye en la ortodoncia, según un estudio de la UMU

Radiografía de una dentadura
Radiografía de una dentadura - UNIVERSIDAD DE MURCIA
Europa Press Murcia
Publicado: miércoles, 1 octubre 2025 12:31

MURCIA 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un estudio sistemático liderado por la Universidad de Murcia (UMU) ha revelado que la diabetes puede alterar el movimiento dental, incrementar la inflamación y afectar la respuesta del hueso durante tratamientos ortodóncicos, según informaron fuentes de la institución docente en un comunicado.

En concreto, el estudio ha contado con la participación de la graduada Paula García Ríos y los doctores Francisco Javier Rodríguez Lozano, Julia Guerrero Gironés, Miguel R. Pecci Lloret y Ricardo Elías Oñate Sánchez, según informaron fuentes de la UMU en un comunicado.

El trabajo, publicado en Journal of Clinical Medicine, recopila la evidencia más reciente sobre cómo esta enfermedad metabólica altera los procesos biológicos necesarios para un movimiento dental eficaz. Según explica, tanto la diabetes tipo 1 como la tipo 2 pueden provocar una respuesta inflamatoria exagerada durante la ortodoncia, lo que incrementa el sangrado, retrasa o acelera de forma incorrecta el movimiento de los dientes y debilita la regeneración ósea.

En las personas con estas patologías, las encías reaccionan con más inflamación de lo normal, lo que puede provocar mayor sangrado, un movimiento inadecuado de los dientes y una recuperación más complicada del hueso que los sujeta.

Esto se debe a la acumulación de productos de glicación avanzada (AGEs), que provocan un exceso de azúcar en sangre, y de unas proteínas, las citoquinas, que promueven la inflamación en los tejidos que rodean al diente.

"En pacientes diabéticos, incluso con tratamientos ortodóncicos bien planificados, el entorno inflamatorio es más agresivo, y esto conlleva un mayor riesgo de pérdida ósea y complicaciones periodontales", ha indicado Francisco Javier Rodríguez Lozano.

EL HUESO TAMBIÉN SUFRE

En estos pacientes, el hueso que sostiene los dientes, el hueso alveolar, no se remodela con normalidad ya que se rompe más de lo que se regenera. Estudios en modelos animales muestran que las células que desgastan el hueso (osteoclastos) y el ligamento que sujeta el diente funcionan de manera alterada, lo que hace que el movimiento de los dientes durante la ortodoncia sea más lento o siga un patrón distinto al esperado.

Otros efectos observados incluyen una capacidad reducida de los tejidos internos del diente para repararse ante estímulos y una mayor propensión a la reabsorción de raíces dentales, especialmente en casos con mal control glucémico.

Sin embargo, el estudio también señala que estos efectos pueden atenuarse con una buena gestión médica y farmacológica del paciente. Insulina, metformina e inhibidores de la DPP-4 son algunos de los fármacos cuya influencia en el entorno bucal también ha sido analizada.

En varios estudios incluidos se ha comprobado que el uso combinado de insulina y metformina ayuda a restaurar la respuesta periodontal y a reducir el daño tisular durante el tratamiento ortodóncico.

HACIA UNA ORTODONCIA PERSONALIZADA Y SEGURA

El equipo de la UMU insiste en la necesidad de un abordaje multidisciplinar. "Los tratamientos deben adaptarse a cada paciente con diabetes, con controles glucémicos previos y durante la ortodoncia, y una vigilancia periodontal más frecuente", ha explicado García Ríos.

Los hallazgos de esta revisión ofrecen una base científica para diseñar protocolos personalizados que mejoren la eficacia y seguridad de la ortodoncia en pacientes con diabetes. Además, abren la puerta a nuevas líneas de investigación clínica y farmacológica que integren salud oral y control metabólico como pilares conjuntos del tratamiento.

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