Exjugadores afroamericanos y de mayor estatura mueren antes que los blancos y de menor estatura, según un estudio

Publicado 07/02/2019 9:59:21CET
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MURCIA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los ex jugadores de la NBA afroamericanos y de mayor estatura, en general, mueren antes que los jugadores blancos y de menor estatura según las conclusiones de un estudio realizado por investigadores españoles y publicado en Applied Sciences el pasado 1 de febrero.

A pesar de ello, la tasa de mortalidad anual es menor entre los ex jugadores de la NBA que entre la población general de Estados Unidos, también según este estudio.

El trabajo, uno de los más amplios en cuanto a muestra y únicos en la aplicación de la metodología a esos datos, analiza un total de 3.985 jugadores que participaron en la liga de baloncesto profesional desde su nacimiento en 1946 hasta abril de 2015, 481 de ellos todavía en activo.

Del total, 687 habían fallecido (un 19,1%) antes del 15 de abril de 2015. La investigación utiliza modelos estadísticos para el análisis de supervivencia donde se consideran diversas variables de control relativas a características fisiológicas, demográficas y de competición de los jugadores.

El estudio lo lideraron José Antonio Martínez García, del Departamento de Economía de la Empresa de la Universidad Politécnica de Cartagena; y Martí Casals, del Centro de Estudios en Deporte y Actividad Física de la Universitat de Vic - Universitat Central de Cataluña (UVic-UCC) y Departamento de Ciencias del deporte del FC Barcelona-Barça Innovation Hub.

También ha contado con la colaboración de Klaus Langohr, del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC); y del periodista de datos Julián Felipo, de la sección de baloncesto de Mundo Deportivo.

Las noticias de fallecimientos de ex jugadores menores de 60 años se sucedieron de forma intrigante durante el año 2015. Entre febrero y septiembre de ese año perdieron la vida Moses Malone (de 60 años), Darryl Dawkins (58), Jerome Kersey (52), Jack Haley (51), Christian Welp (50) y Anthony Mason (48), lo que generó cierto estado de preocupación entre algunos colectivos de jugadores y exjugadores.

"Yo siempre le digo a mi mujer que no vas a ver a muchos hombres de siete pies (2,13) por la calle con 75 años", dijo coincidiendo con esas noticias el legendario Larry Bird, que fuera campeón con los Boston Celtics.

Otro pívot histórico como Bill Walton añadiría que "los deportistas somos nuestro peor enemigo porque no escuchamos a nuestros cuerpos, no escuchamos a los médicos y no nos damos cuenta hasta que es demasiado tarde".

La NBA y la asociación de jugadores reaccionaron en 2016 creando un plan para realizar chequeos a jugadores retirados. Desde 2013, un estudio analizaba la estructura y las funciones cardíacas de 526 jugadores en activo en las plantillas. Previamente, y coincidiendo con el 50 aniversario de la NBA, en 1996, la liga ya realizó un estudio sobre mortalidad que cubría un total de 2.810 jugadores.

Después de analizar a los 3.985 jugadores que participaron en la NBA desde su nacimiento en 1946 hasta el abril de 2015, los resultados de este estudio sugieren que la altura y la etnia están asociadas a la mortalidad.

Los jugadores más altos y afroamericanos, en general, mueren antes que los jugadores más pequeños y blancos. Además, en este estudio se observa que los jugadores NBA tienen menor tasa de mortalidad anual que la población general.

Esta investigación también refleja, especialmente en los jugadores afroamericanos, las consecuencias del 'efecto del trabajador saludable', es decir la tendencia de la población activa y empleada a mostrar índices de mortalidad más favorables que la población general.

Asimismo, también se reconocen los efectos de la equiparación de salarios entre jugadores afroamericanos y blancos en la NBA, mucho mayor que en el mercado laboral general.

Las conclusiones del trabajo pueden resultar de utilidad para diseñar estrategias en planes de salud y en los criterios de destinación de recursos en relación a políticas sanitarias. Además, proporciona estimaciones sobre la esperanza de vida de los jugadores en función de la estatura y la etnia teniendo en cuenta el año de debut en la NBA.

Los datos relativos a estatura y etnia, claves en el resultado final, fueron obtenidos de múltiples fuentes con un proceso de validación que implicó una doble codificación manual e independiente por parte del equipo de investigación.

El estudio se ha publicado respetando los códigos de 'Open Science' para dar acceso público y abierto, con criterios de transparencia y permitiendo la reproducibilidad de los datos. Se puede consultar en 'https://www.mdpi.com/2076-3417/9/3/500/htm'.