Experta advierte que excluir a niños con necesidades educativas especiales puede desembocar en acoso escolar

Publicado 19/08/2019 10:52:17CET

Aboga por formar a padres y profesores, visibilizar la diversidad y jugar, porque es actividad más importante de la infancia

MURCIA, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

Gey Lagar, autora del programa de inclusión social 'Patios y parques dinámicos', ha advertido que excluir a los niños con necesidades educativas especiales puede desembocar en una situación de acoso escolar. De hecho, asegura que "el alumnado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) tiene más altas probabilidades de sufrir acoso en su vida".

Lagar, en una entrevista a Europa Press, deja claro que no se pueden hacer distinciones entre los niños, como ha ocurrido recientemente en algunos campamentos, donde fueron expulsados algunos niños por tener TEA.

La idea de este programa, que nació hace algunos años y se ha extendido a colegios, escuelas infantiles e institutos de toda España y de fuera de las fronteras nacionales, es de la inclusión social pero a través del juego en forma de dos variables.

Es decir, explica esta experta, en un contexto educativo, como el patio escolar, y el tiempo de ocio, como pudiera ser el juego en familia, en asociaciones, campamentos o actividades de los ayuntamientos, entre otras cosas.

Se trata, dice, "de poner en valor el juego como herramienta inclusiva, como una fuerza tan natural como es jugar, que hace que todos estemos participando, que todos estemos presentes y disfrutemos del juego".

El programa, que nace en Asturias, está dirigido a todo el alumnado, desde la primera infancia hasta Secundaria (16 años), y también se aplica en centros de educación para adultos y en centros penitenciarios.

En la Región de Murcia hay dos formadoras acreditadas y se ha implantado en Yecla, Murcia, Molina o Cartagena, entre otros, tanto en colegios como en Secundaria y a través de dicho programa los profesores reciben formación.

Sin embargo, Gey Lagar resalta la necesidad de que esta formación también llegue a los padres, porque todo lo que está ocurriendo "es un problema social". "Los campamentos han sido exclusivos hasta el momento y tienen que empezar a ser inclusivos", defiende esta experta, quien destaca que la sociedad inclusiva "está creciendo y el profesional debe estar formado y si no, pues debe buscar recursos, que no es tan difícil aprender y saber".

Los padres "no comprenden la diversidad y es un trabajo duro y hace falta mucha visibilización". "Si alguien va a hacer un campamento o una actividad con niños tendría que pasar unos baremos y ver que esa persona puede atender a cualquiera y está preparado", indica.

Por ello, señala la necesidad de formar tanto a padres como al profesorado y así entre todos hacer más visible la diversidad, que es amplia.

Se trata de niños con dificultades oculares, auditivas, intelectuales, TEA, con déficit de atención e hiperactividad, dislexia, niños que no conocen el idioma y hasta niños con altas capacidades. "Estos niños no entienden lo que sucede en el patio, no entienden el juego", comenta.

Con este programa se observa cómo es el espacio de juego, cómo interactuan y a partir de ahí "cómo atraer el juego al alumnado que no participa; se seleccionan una serie de juegos en base a la motivación de cada niño según sea Infantil o Secundaria y pueden ser desde juegos tradicionales hasta juegos nuevos o inventados".

Y es que, asegura, "si algo aporta la educación inclusiva es que los niños convivan en el aula unos con otros, porque el futuro será una sociedad inclusiva".

No tener este apoyo para los niños, que no haya adultos sin experiencias vitales, conlleva consecuencias y el juego "es la actividad más importante de la infancia, debería ser una experiencia que acompañara toda la vida, pero nos hacemos mayores y dejamos de jugar".

A través del juego, asegura, "se aprende a gestionar emociones, controlar impulsos, a respetar, a esperar turno, son aprendizajes que también se aplican en el trabajo".

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