Actualizado 27/11/2015 18:33 CET

L'Ajuntaera nombra Breva Macoca a Rafael Gómez, Presonaje Delustre a Cosme Ruiz y Presonaje d'Honra a Fernando González

Imagen de la mesa con los premiados
EUROPA PRESS

MURCIA, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

L'Ajuntaera pa la plática, l'esturrie y el'escarculle la llengua murciana ha distinguido con su Breva Macoca de 2015 al presidente de la Junta Municipal Este del Ayuntamiento de Murcia, Rafael Gómez, en reconocimiento a su labor de difusión, apoyo y protección del murciano o conjunto de las hablas murcianas.

Además, L'Ajuntaera ha nombrado 'Presonaje Delustre' al ex concejal del Ayuntamiento de Murcia, Cosme Ruiz Martínez, y ha distinguido como 'Presonaje d'Honra' al escritor, poeta y 'escarcullaor' del Murciano Fernando González Marquina, en ambos casos por destacar en su labor de respaldo al patrimonio lingüístico murciano.

Los tres homenajeados recogieron este jueves sus respectivas distinciones en un emotivo acto que tuvo lugar en el Palacio Almudí de Murcia, oficiado por el presidente de L'Ajuntaera, Frasquito Fernández Egea, y presidido por la maestra nacional Encarnación Romero López.

El encargado de presentar a la Breva Macoca de este año y glosar sus méritos en la correspondiente "suflama" fue el poeta y escritor Francisco Medina, quien comparó precisamente las virtudes del premiado con el "temprano fruto de la higuera", la breva, que "endulza cual si miel la boca".

"No existe fruta más buena, y todas esas cualidades 'esturrea' a manos llenas Rafael González", destacó Medina en su alabanza a la Breva Macoca, a quien "nadie puede mojar la oreja en su murcianía por haber nacido en La Ñora, que da carné de primera".

Gómez, que llegó a entrenar al célebre jugador del Real Madrid, Pepe Macanás, cuando se encargaba de las bases del Real Murcia, es amante del "buen 'minchar'", y si de dulce "se tercia, él siempre está dispuesto a hacer honor a la mesa", según el encargado de la 'suflama'.

Asimismo, destacó el paso de Gómez por la política, "el negocio que más berrinches le acarrea", pero que compensa "si la gente desamparada encuentra soluciones a sus 'peplas'". De hecho, ensalzó que "toda su persona está las 24 horas en vela por si pudiera remediar algún problema".

Durante su intervención, Gómez dijo no creerse merecedor de tal reconocimiento, aunque admitió que le "honra" y le "estimula" en su labor como presidente de la Junta Municipal Este, cargo desde el que se comprometió a "seguir trabajando en la difusión y defensa de las costumbres de la huerta, sus tradiciones y del habla murciana".

Gómez conminó a los presentes a esforzarse en la labor de que no desaparezca "la lengua de nuestra tierra", resultado de la mezcla de "árabes, castellanos o leoneses" a lo largo de los siglos. Para poner de manifiesto su importancia, recordó que hay más de 200 vocablos del murciano reconocidos por el Diccionario de la Real Academia Española (RAE).

Finalmente, para cerrar su intervención, Gómez se comprometió a dedicar una calle de Vistabella al panochista del Bando de la Huerta, Emilio de los Muebles, con quien admitió que "tenemos una cuenta pendiente".

COSME RUIZ, 'PRESONAJE DE LUSTRE'

La escritora y poeta Enriqueta Egea fue la encargada de elaborar y leer la 'suflama' para el 'Presonaje Delustre', Cosme Ruiz, nacido en Almoradí, municipio de la Vega Baja desde el que se 'embocó' a Murcia a la edad de nueve años, ciudad de la que terminaría siendo concejal a su jubilación.

"Como era espabilao, se licenció en Derecho, ganó las oposiciones de primera y comenzó a trabajar en Ayuntamientos", ejerciendo en municipios de la Vega del Segura, donde continuó cultivando el amor "a su 'llengua' y que la habla de toda la vida; el panocho lo escribe por su cuenta y muy bien lo platica".

El propio Ruiz ensalzó la importancia que tiene para él todo lo que suponga "exaltación de la lengua murciana o dialecto de Murcia", con la que "gozamos de la particular forma de entendernos los que aquí vivimos", y recordó su origen, mezcla de "latín, lenguas romances, árabe y aragonés".

El 'Presonaje Delustre' quiso puntualizar que la lengua murciana cuenta con "pronunciaciones específicas" en función de la zona en la que se hable, recordando las particuliaridades de la variedad que se habla en su zona de nacimiento, la Vega Baja. "Ellos dicen que no hablan panocho, pero les preguntas por determinadas palabras y no solo las conocen, sino que las hablan", enfatizó Ruiz.

De hecho, remarcó que la extensión de la lengua murciana no se circunscribe solo a Murcia y su huerta, sino que se extiende incluso más allá de los límites de la provincia, como en el sur de Albacete o el este de Almería.

FERNANDO GONZÁLEZ MARQUINA, 'PRESONAJE D'HONRA'

El escritor especializado en el estudio y divulgación de la lengua murciana e ingeniero naval, Juan José Navarro Avilés, fue el encargado de pronunciar la 'suflama' del 'Presonaje D'Honra', Fernando González Marquina, originario de Santomera y de la familia de Los Tristones.

Navarro hizo un repaso de los principales acontecimientos de la vida de González, que al terminar el Bachillerato comenzó la carrera de ATS o enfermero, que ejerció durante 25 años o 'yerbas', si nos atenemos a la lengua murciana. Al terminar su etapa en el Hospital, pasó a ejercer en el Centro de Salud de Las Torres de Cotillas, donde lleva trabajando "ya algunos años" y por cuyos pacientes "se desvive".

De González destacó su afición a leer en "nuestra lengua murciana" y a escribir en la misma; "y lo hace de tal manera que nada tiene que envidiar a los clásicos".

Por ejemplo, Navarro enumeró las tres obras que González Marquina atesora ya en su trayectoria literaria, el primero de los cuales recoge en lengua murciana las vivencias, historias y experiencias recabadas de compañeros y pacientes durante los años que pasó en la Arrixaca. El segundo libro, 'A la sombra de la morera', retrata escenas de la huerta en romance panocho; y el tercer libro, 'Cada uno semos como semos', lo dedicó a sus nietos.

"Su trayectoria demuestra que ser huertano no quiere decir que no se sepa de historia o de filosofía", reivindicó Navarro, quien ensalzó especialmente la preocupación que González demuestra en sus obras por "los temas sociales y las preocupaciones de la gente sencilla". Todo ello, "sin palabras 'rebuscás' para que todo el mundo lo entienda, como solo lo saben hacer los poetas".

"Yo le pediría que no le entre la cansera y que no deje de escribir en esta bonica llengua nuestra, que está un poquico enferma; si entre 'tuiquios' la cuidamos, seremos como ATS y entre todos la mantendremos con vida", concluyó Navarro.