Piden 36 años de cárcel para el acusado de matar a un hombre tras prender fuego a la caravana en la que dormía

Europa Press Murcia
Publicado: domingo, 5 marzo 2023 9:29


MURCIA, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio Fiscal ha pedido una pena que suma 36 años de cárcel para el individuo acusado de matar a un hombre y herir de gravedad a una mujer tras prender fuego a la autocaravana en la que dormían mientras estaba estacionada en el Puerto de Mazarrón, según el escrito del Ministerio Público al que ha tenido acceso Europa Press.

El inicio del juicio está previsto este lunes, 6 de marzo, a las 10.30 horas en la Sala 1 de la Sección Segunda de la AUdiencia Provincial de Murcia.

Los hechos se remontan al 20 de diciembre de 2019 cuando el acusado, entre las 7.05 horas y las 7.45 horas, vio a su padre y a su madre en la puerta de su vivienda, ubicada en el Puerto de Mazarrón, y se marchó enfadado hacia una escombrera próxima donde hay colchones y enseres abandonados.

Además, se dirigió a unos contenedores de basura cercanos, situados cerca de la calle Pensamiento con la Urbanización Playa Sol, para arrastrar dos colchones de pequeñas dimensiones desde dichos puntos hasta la avenida Doctor Meca en la urbanización Los Caleñares del Puerto de Mazarrón.

El acusado, con ánimo de causar un mal a las cosas ajenas y de menoscabar la integridad física de las personas que residían en su interior, situó un colchón bajo una autocaravana que se encontraba estacionada en paralelo a la acera lateral derecha de la avenida Doctor Meca.

El Fiscal considera que el acusado creía "posible" que los propietarios de la autocaravana estuvieran durmiendo en su interior dada la hora que era, justo antes del amanecer en el mes de diciembre con temperaturas muy frías.

Así, sin importarle si les podía causar algún mal irreversible, el acusado prendió fuego con un mechero u otro instrumento similar al colchón que comenzó a arder con tal virulencia que se propagó rápidamente hacia la autocaravana provocando que el vehículo explotara.

Como consecuencia de la deflagración, los propietarios de otra autocaravana que se encontraba estacionada muy próxima, entre unos 6 o 10 metros de distancia, arrancaron y estacionaron más lejos tan pronto como escucharon la explosión y vieron el fuego, temerosos de que se extendiera hacia ellos.

Segundos antes de la deflagración, la mujer que residía en interior de la autocaravana consiguió salir del vehículo sufriendo quemaduras de gravedad en ambos miembros inferiores por el contacto con las llamas. Sin embargo, su pareja perdió la vida al instante como consecuencia de la explosión.

Por su parte, el acusado se encontraba dispuesto a colocar el segundo colchón bajo otra autocaravana pero tuvo que abandonar el lugar rápidamente al ser sorprendido por la deflagración. Así, dejó el colchón a unos 32 metros de distancia junto a sus zapatillas de color gris, que llevaba puestas a modo chanclas con el talón doblado hacia el interior.

El acusado salió huyendo en dirección a su casa, a la que llegó sin zapatos y con la cara pálida cuando su madre le abrió la puerta.

En esa mañana, el procesado vestía una chaqueta/abrigo de color marrón con costuras, unos pantalones tipo chándal oscuros y las zapatillas de color gris oscuro con dos franjas laterales, una roja y otra blanca, puestas a modo de chanclas destalonadas cuando fue visto por un taxista que había acudido al domicilio del acusado para trasladar a su padre.

Además, el acusado llevaba la misma indumentaria cuando fue visto por una testigo minutos antes de la deflagración arrastrando un colchón en la calle pensamiento con el cruce con la calle Urbanización Playasol I.

Justo en los minutos previos a que saliera de la autocaravana incendiada, un vecino salió desde su casa en dirección al trabajo y, a unos 50 metros del vehículo, pudo apreciar cómo debajo del mismo se encontraba un colchón ardiendo. Por ello, llamó inmediatamente al servicio de emergencias del 112.

Mientras atendía la llamada, salió del vehículo la mujer herida con la que intentó comunicarse sin éxito no solo por dificultad del idioma sino, principalmente, por la situación de peligro y el nerviosismo de los dos.

Las dos víctimas habían estacionado en forma de batería la autocaravana, pegada a la acera por el lado del copiloto, sobre las 18.00 horas del día 19 de diciembre de 2019 en la urbanización Los Caleñares del Puerto de Mazarrón, concretamente, en un paraje despoblado que es utilizado frecuentemente por los conductores de este tipo de vehículos para aparcar, no apreciando nada extraño en el lugar ni estacionando sobre ningún colchón.

La pareja llevaba 43 años juntos, no tenían hijos y había decidido vender su casa de más de 20 años en Finlandia para viajar por Europa con sus dos perros en la autocaravana.

La muerte repentina de la víctima ocurrió tan solo dos meses después de iniciar sus vacaciones, dejando a su pareja sola a la edad de 70 años, sin casa donde vivir, sin uno de sus perros que también murió en el incendio y con graves secuelas físicas y psíquicas.

Dentro del vehículo las víctimas no disponían de ninguna estufa o electrodoméstico encendido en el momento de la explosión ni el motor del vehículo se encontraba en marcha, según el Fiscal, que precisa que únicamente portaban dos botellas de butano en el interior de la auto caravana.

El acusado presenta un diagnóstico de trastorno psicótico inducido por consumo de sustancias psicoactivas, con alteraciones graves de conducta. No obstante, no presenta ningún trastorno mental ni del comportamiento en fase activa (bases fisiopatológicas de la imputabilidad), según el informe del Ministerio Público.

Por tanto, no se le aprecia ninguna circunstancia que afecte a las capacidades cognitivas y volitivas del acusado, tal y como precisa el Fiscal.

El Ministerio Público considera que el acusado es autor de un delito de asesinato consumado por el que procede imponerle la pena de 20 años de cárcel; así como autor de un delito de lesiones por el que reclama una pena de 5 años de prisión; y de un delito de daños cualificados mediante incendio por el que procede imponerle la pena de 11 años de cárcel.

En materia de responsabilidad civil, el Fiscal pide que el acusado indemnice a la mujer herida con 72.438,56 euros por el fallecimiento de su pareja más los intereses. Además, pide que abone 44.462,31 euros a la compañía aseguradora por las lesiones abonadas a la víctima y 25.000 euro por los daños a la autocaravana.

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