Rebelión Editorial recupera el clásico del Marqués de Sade 'Justine' para su colección 'Isla de Barataria'

Publicado 26/04/2019 17:15:23CET

MURCIA, 26 Abr. (EUROPA PRESS) -

El sello murciano Rebelión Editorial ha recuperado uno de los clásicos de la literatura, 'Justine' del Marqués de Sade, para su colección 'Isla de Barataria', una colección en donde ya rescataron los 'Grandes relatos de Poe', 'El extraño caso de Jekyll y Hyde' y una colección de 'Relatos vampíricos' firmados por grandes autores de todos los tiempos.

Esta nueva edición de la obra de Sade incorpora además un análisis previo a modo de prólogo firmado por Rebeca Pérez Fernández, redactora del Momoko.es, un interesante blog dedicado a la literatura.

"Si el mundo se basa en el equilibrio y por tanto tiene que haber bondad y maldad por partes iguales, entonces ¿por qué escoger ser bueno? Las personas buenas no reciben premio por serlo, sino que además les ocurren cosas terribles. Es mejor, por tanto, ser malo, gozar por el placer ya que otros no van a sacrificar el suyo por ti". Con esta máxima, el Marqués de Sade nos presenta a dos hermanas que se quedan huérfanas, sin casi dinero y sin nadie a quien acudir.

La primera, la mayor, decide meterse en el noble arte de la prostitución convencida de que así podrá ascender. De esta forma, llega incluso a ser baronesa, acostándose con quien le place, ganando una verdadera fortuna, enamorando a los hombres y asesinando a aquellos maridos que no le compensan económicamente para seguir ascendiendo en la escala social.

Donatien-Alphonse-François, nombre de pila del Marqués de Sade, nació el 2 de junio de 1740 en París. Fue un escritor y filósofo francés, popular por haber dado nombre al "sadismo", actitud de excitación frente a los actos de crueldad cometidos hacia otra persona. Su obra más popular es "Justine o los infortunios de la virtud" y es autor de numerosas novelas, cuentos y obras de teatro.

Sus obras suelen mostrar de forma explícita escenas de violencia y erotismo, y es característica común la depravación de sus personajes, que no dudan en cometer actos aberrantes desde el punto de vista de la ética y que justifican desde sus propios razonamientos.

El Marqués de Sade manifestaba ser un ateo convencido y esta ideología es fácil de detectar en el trasfondo de sus novelas. La venta de los libros del Marqués de Sade estuvo prohibida durante todo el siglo XIX y la primera mitad del XX, aunque sus obras circulaban de forma clandestina.

De este modo fue conocido por un buen número de novelistas y poetas, que fueron capaces de apreciar la obra de este autor, llegando a influir en sus propios escritos. Este es el caso de escritores como Flaubert, Apollinaire, Dostoyevsky, Rimbaud o Breton. El Marqués de Sade murió el 2 de diciembre de 1814 en la localidad francesa de Charenton.

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