(Resumen) Hallado el cadáver de un sacerdote jubilado atado y con un fuerte golpe en la cabeza en Murcia

Actualizado 11/04/2007 22:03:42 CET

MURCIA, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

Vecinos de la calle Ruiz Hidalgo, en el barrio del Carmen de Murcia, encontraron hoy, en el interior de su vivienda, el cuerpo sin vida del sacerdote jubilado Salvador Fernández Ciller, natural de Cehegín y de 75 años, que estaba atado y presentaba un fuerte golpe en la cabeza. Según las primeras hipótesis, la víctima podría llevar muerta varios días, informaron a Europa Press fuentes conocedoras del caso.

El sacerdote fue hallado por una vecina que contaba con una llave de la vivienda. La mujer llevaba tres días sin ver al sacerdote, por lo que decidió acudir a la casa para ver si se encontraba bien y, al no recibir respuesta, entró en el domicilio y encontró el cadáver del anciano, sobre las 11.30 horas de hoy.

El caso se encuentra bajo secreto de sumario y está en manos de la Policía Nacional, de ahí que desde el Obispado de Cartagena declinaran barajar alguna hipótesis sobre lo ocurrido, salvo confirmar que se trata de una muerte violenta.

La Misa 'córpore in sepulto' tendrá lugar mañana por la tarde, en la iglesia de los Padres Franciscanos de Cehegín, y será oficiada por el Obispo de Cartagena, Juan Antonio Reig Plá.

Un portavoz del Obispado de Cartagena confirmó a Europa Press que el sacerdote fallecido había tenido como última parroquia la de La Santa Cruz, en la pedanía murciana de El Puntal, donde ofició su última Misa en noviembre de 2006, fecha de inicio de su retiro.

El mismo portavoz comentó a Europa Press que el fallecido era una persona "espléndida y muy querida" y, a modo de anécdota, recordó que "daba bocadillos a los pobres que se acercaban". Al lugar del suceso se trasladó el vicario general, Miguel Ángel Cárceles, así como un abogado de la diócesis.

CONMOCIÓN EN EL PUNTAL

El pedáneo de El Puntal, Francisco López Ayllón, explicó a Europa Press que el pueblo está todavía "conmocionado" por lo inesperado de la noticia, y recordó que el sacerdote, que estuvo cerca de diez años en la parroquia de La Santa Cruz, "era un hombre divino, muy querido por el pueblo".

"Ha sido un sacerdote muy bueno, con una labor importante con pobres e inmigrantes", rememoró López Ayllón, quien apuntó que "aunque estaba jubilado, atendía las misas del tanatorio", de ahí que aún mantuviera contacto con alguno de sus antiguos parroquianos.

López Ayllón, quien se enteró de la noticia a través del párroco de El Puntal, anunció que la pedanía hará un acto de recuerdo al fallecido, que todavía no han decidido, pero "quisiéramos que el velatorio fuera aquí, en su última parroquia".

Otra persona que conocía bien al fallecido era José Carrasco, párroco de la iglesia del Carmen de Murcia, próxima a la vivienda del sacerdote y quien lo veía de vez en cuando, ya que "se dedicaba a capellán de tanatorio y hacía misas de funeral".

Carrasco, quien prefirió no acudir al lugar del suceso, explicó a Europa Press que Salvador "era una persona cercana a la gente popular, que estuvo en el extranjero, que trabajó como cura obrero en una iglesia de Alcantarilla, y que no tenía ningún problema con nadie, porque era muy bondadoso".

"Todo lo que hay en su historia sacerdotal es bueno", subrayó Carrasco, quien reconoció que aunque lo ocurrido "es extraño, en las circunstancias actuales de tanta inseguridad a cualquiera le podría pasar", concluyó.