Actualizado 03/02/2017 19:30 CET

Rosa Peñalver: "Lo que se reconstruyó era físico. Lo que hay que reconstruir son los puentes y las negociaciones"

MURCIA, 3 Feb. (EUROPA PRESS) -

Hoy se conmemora el 25 aniversario de la quema de la Asamblea Regional. La institución que representa la voluntad del pueblo de la Región de Murcia fue parcialmente incendiada por la explosión de cócteles molotov lanzados por varios incontrolados, tras una "auténtica batalla campal" entre centenares de policías y miles de trabajadores de empresas de la zona, afectados por cierres o planes de reconversión, tal y como recogen las crónicas periodísticas de entonces.

La presidenta de la Asamblea, Rosa Peñalver, lo vivió con mucha tristeza y sensación de fracaso. "Yo estaba en la Universidad de Barcelona haciendo un curso de postgrado sobre Igualdad de Oportunidades de Hombres y Mujeres. Cuando volvimos a Murcia por la noche vimos en la televisión las imágenes de la quema de la Asamblea. Y sentí mucha tristeza, mucha estupefacción. No entendía cómo era posible que en Murcia se quemarán las instituciones".

"Con independencia de que todos entendíamos la situación de los trabajadores de Cartagena, creo que en un momento dado faltó altura tanto por parte de los dirigentes de los trabajadores como de los dirigentes políticos. En ambos casos, faltaron horas de negociación y de consenso para alcanzar acuerdos. Unos se excedieron en el uso de la fuerza y otros en el uso de la represión. Y se produjo una situación que espero no vuelva a repetirse", ha apuntado.

Y es que, la rápida intervención del personal de la Casa y de los bomberos impidió que el fuego se propagase más allá de la sala de conferencias, que quedó prácticamente destruida. Su restauración 15 días después costó 20 millones de pesetas.

"Lo que se reconstruyó era físico, y lo que hay que reconstruir son los puentes y las negociaciones y el talante para que estas situaciones no puedan volver a repetirse . Pienso, de todas maneras, que entonces se aprendió, y en estos momentos hay un respeto a las instituciones y hemos aprendido todos en Democracia a que las instituciones son lo que hay que preservar, que no podemos hacer como los obreros de la revolución industrial que destruían las máquinas porque les quitaban el puesto de trabajo. El problema no son las instituciones. Hay que abordar las cosas desde cierta óptica. Y yo creo que en eso este país ha crecido mucho y para bien", ha aseverado.