MURCIA, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -
Según datos del Instituto Urológico Madrileño, 17.690 niños murcianos padecen enuresis, de ellos 11.050 tienen entre 5 y 9 años, 4.700 entre 10 y 14 y 1.940 son mayores de 14 años, éste último es probablemente el grupo que más lo sufre por las implicaciones sociales que este trastorno tiene para un adolescente.
Por ejemplo, alguna de las consecuencias de la enfermedad son "baja autoestima, impedimentos para desarrollarse socialmente y acudir a campamentos, colonias ó dormir en casa de amigos, así como falta de motivación, fracaso escolar, interrupción del sueño, y aislamiento, entre otras cosas.
De hecho, está considerado por los niños que la sufren entre 8 y 16 años, como el acontecimiento más traumático detrás del divorcio y las peleas entre los padres, según informaron fuentes de Kos Comunicación en un comunicado.
Se trata de enuresis cuando el niño tiene una edad igual o superior a los cinco años y se producen dos o más episodios en un mes y en el 85 por ciento de los casos se trata de un problema hereditario.
Según los expertos en un gen del cromosoma 13, donde va codificada la información que determinará si en el futuro el niño sufrirá enuresis, puede estar la respuesta, aunque están en estudio otros genes y cromosomas que "podrían estar implicados", según las mismas fuentes.
El cuerpo humano "fabrica" orina en una proporción de 70 a 30; y el 70 por ciento de la orina se produce durante el día y el otro 30 por ciento a lo largo de la noche, ya que la hormona anti diurética ADH que se sintetiza en el cerebro, tiene como misión reducir la cantidad de orina que se produce por la noche.
Las mismas fuentes informan que el nivel de hormona ADH es constante durante el día y aumenta por la noche para reducir esa producción de orina. Las personas enuréticas "no liberan más hormona por la noche con lo que la producción de orina es igual a la del día, la vejiga se llena y se produce la pérdida involuntaria durante el sueño", añade.
Uno de los principales problemas es la falta de información que ha convertido este trastorno en un tema "tabú", según Kos Comunicación, que añade que la solución "pasa necesariamente por la consulta con el pediatra que, además de proporcionar información sobre el problema, realizará las pruebas oportunas para descartar otras patologías más graves que llevan asociada enuresis como la diabetes, infecciones o malformaciones del aparato urinario, entre otras".
El pediatra determinará entonces el tratamiento a seguir ya sea la adopción de medidas conductuales, la aportación de la hormona que el cuerpo no libera, u otras.
La enuresis afecta en proporciones similares a toda España, y según las mismas fuentes "debe ser reconocida como un problema de salud pues sigue siendo una entidad frecuentemente olvidada con consecuencias en la vida escolar, personal y el equilibrio familiar del niño, además supone una carga económica importante pues se estima que el lavado y secado de ropa, así como el cambio de colchón con más frecuencia de lo habitual suponen al año un gasto aproximado de 1.200 euros".
Añade que en el 90 por ciento de los casos de enuresis "hay de fondo una causa fisiológica que puede ser en la maduración de la vejiga o una producción de orina nocturna superior a la normal, entre otras cosas, mientras que en el 10 por ciento restante puede deberse a un acontecimiento inusual en la vida del niño o en su estructura familiar como el nacimiento de un hermano y la separación de los padres, entre otras.
Para el Dr. Ruíz de la Roja, Director del Instituto Urológico Madrileño "a pesar de las cifras tan elevadas de niños que padecen enuresis lo que más llama la atención es que todavía sólo 2 de cada 10 chavales es evaluado y tratado en algún momento por un médico, lo que demuestra el desconocimiento que tienen los padres".