Unas 1.000 personas se concentran en Medina de Pomar (Burgos) en contra de la Autopista Dos Mares

Europa Press Nacional
Actualizado: sábado, 11 abril 2009 18:35

MEDINA DE POMAR (BURGOS), 11 (EUROPA PRESS)

Unas 1.000 personas se manifestaron hoy en la localidad burgalesa de Medina de Pomar para protestar por la construcción de la Autopista AP-69, conocida como 'Dos Mares', en un ambiente marcado por las circunstancias del tiempo ya que no paró de llover en toda la mañana.

Así lo confirmó a Europa Press el miembro de la 'Plataforma AP6 no gracias' Félix Santa Coloma quien confirmó que en junio celebrarán más actos con globos y, quizás, espectáculos de parapente aunque aún no está nada preparado.

Bajo el lema 'Autopista AP69 no gracias, ni autopista ni autovía', la plataforma reclamó un "desarrollo sostenible" para la comarca de las Merindades y que se desestime de forma definitiva la construcción de la autopista AP-69.

La movilización incluyó una parte teatral que consistió una ejecución pública en la que se representó a esta infraestructura "como verdugo del presente y del futuro de las Merindades".

Fuentes de la plataforma señalaron que la posible construcción de la autopista AP-69, también llamada 'Dos Mares', supone una "seria amenaza" para las Merindades "porque causaría un desastre medioambiental y socioeconómico en la comarca".

Por ello, consideraron un "despilfarro" gastar 640 millones de euros en una obra "innecesaria" cuando existen "alternativas suficientes" para unir Cantabria con Miranda de Ebro "y las necesidades reales de las Merindades pasan por la mejora de las comunicaciones existentes con Burgos y Bilbao".

La vía afectaría a más de 25 espacios protegidos por su "alto" valor ecológico y produciría además un impacto negativo "brutal" sobre la economía de la zona "debido a los severos daños a tierras de cultivo y a la negativa afección sobre el turismo rural, cuyo principal reclamo se encuentra en la riqueza paisajística y medioambiental de la comarca".

Además, generaría "muy poco empleo" en comparación con otras inversiones más sostenibles, provocaría el abandono de pueblos pequeños cercanos al trazado, partiría en dos a la comarca "aislando aún más a sus habitantes", produciría "un horrendo impacto visual, ruido permanente y contaminación" en una tierra "todavía limpia y silenciosa".

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