Actualizado 21/05/2007 19:42 CET

11-M.- Policías que elaboraron el informe ETA-islamistas descartan vínculos y aseguran que no se modificó

Indican que si se hubiera demostrado que se utilizó Titadyne en los atentados el dato hubiera tenido "un peso mínimo en sus conclusiones"

MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -

Uno de los polícias que participó en la elaboración de uno de los documentos existentes sobre la posible existencia de vínculos entre ETA y la célula islamista que cometió los atentados del 11 de marzo de 2004, destacó hoy que "no hay ni un solo informe en la Comisaría General de Información que vincule a ETA con el 11-M". Concretó que la elaboración del documento fue encargada por el comisario jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI) de la Policía Nacional en 2005 Domingo Pérez Castaño.

Pérez Castaño es uno de los funcionarios citados en la misiva en la que el ex director general de la Policía Agustín Díaz de Mera justificaba ante el tribunal la existencia de un supuesto informe que sí vinculaba a ETA con los atentados de los trenes de cercanías. Según el eurodiputado popular era la persona que redactó el informe original señalando vínculos que después fue modificado.

"Confirmo que no existe ningún informe. No aceptaríamos que hubiera un informe que se basara en elucubraciones", destacó el perito.

En la pericial participaron cinco funcionarios policiales encargados de la elaboración de dos documentos independientes y sus correspondientes anejos. Confirmaron hoy ante el tribunal que no hallaron relaciones entre ambos grupos. Una de las agentes destacó que el informe "se mantiene igual que como se hizo en principio" y dijo que no recibieron presiones durante su elaboración. "Se nos ordenó que analizaramos las informaciones de la forma más escrupulosa posible", dijo.

Puso además de manifieso que el informe "no se elabora para descartar la relación de ETA con los atentados sino para comprobar la existencia de vínculos".

"No existe ningún dato objetivo que vincule a ETA con el 11-M", destacó otro de los funcionarios. Los policías estudiaron los diversos indicios de relaciones entre miembros de ETA e integristas islamistas. Estudiaron además la documentación incautada a ETA durante toda su historia y las relaciones internacionales de la banda que calificaron como "escasas" y siempre mantenidas con grupos ideológicos afines. "ETA nunca ha mantenido contacto con radicales islámicos. Jamás", especificó uno de los peritos.

Los cinco expertos, entre los que se encuentra el comisario jefe del Instituto de Estudios de la Policía, José Cabanillas, al que el ex director general de la Policía Agustín Díaz de Mera responsabilizó de modificar el original elaborado por Pérez Castaño.

En todos los casos consideraron que los contactos existentes eran "relaciones de índole personal que surgen en la cárcel por afinidades entre presos", destacó uno de los peritos.

Entre los vínculos en prisiones existentes analizaron la incautación a Abdelkrim Bensmail de un papel con la dirección del etarra Henri Parot, la relación de Urrusolo Sistiaga, expulsado de la banda en 1995, con el turco Ismael Targu --que resultó ser un interno condenado por narcotráfico-- y una carta enviada a su pareja sentimental por José Ignacio de Juana Chaos.

En cuanto a esta última circunstancia, uno de los agentes destacó que en la misiva De Juana se limitaba a pedir a su novia que buscara un traductor de árabe para contactar con prensa marroquí con objeto de denunciar la situación de los presos magrebíes en la cárcel de Melilla.

Los expertos se refirieron también a la fórmula de la cloratita localizada en la celda de Bensmail e indicaron que no se parece a la registrada en manuales incautadas de ETA. "No se parece porque hay un elemento que no consta en la fórmula y sí en el papel", indicó uno de los peritos que señaló que falta en la composición el azucar.

EL TITADYNE, PESO MÍNIMO EN LAS CONCLUSIONES

Los peritos pusieron además de manifiesto que en caso de que se hubiera comprobado que el explosivo utilizado el 11 de marzo en los trenes de cercanías era Titadyne el dato hubiera tenido "un peso mínimo" en sus conclusiones.

Destacó que existen otras muchas conclusiones contundentes que apoyan la carencia absoluta de relación. Además del análisis de las llamadas de los integrantes de la célula islamista, las diferentes dinámicas de funcionamiento, las pruebas de huellas y ADN los expertos destacaron la llamada efectuada por ETA a Gara el 11 de marzo en la que se desmarcó de la acción y la reivindicación publicada en Gara el día 14 y con firma de día 12 en la que se desvincula de este atentado.

Señaló, además la existencia de un acta de marzo de 2004 correspondiente a una reunión en Francia de miembros de la cúpula etarra donde analizan circunstancias relativas al 11-M y destacan que afectó negativamente a la repercusión nacional e internacional de la banda.

Los expertos pusieron también de manifiesto que a lo largo de su historia ETA "jamás ha comprado explosivos a delincuentes comunes". Indicaron que tras los robos llevados a cabo por ETA en fábricas francesas en todos los atentados realizados por la banda la dinamita empleada fue el Titadyne galo salvo en las ocasiones en que emplearon explosivos de tipo artesanal como la cloratita, el amonal o el amosal.

En cuanto al uso por parte de ETA de Goma 2 ECO indicaron que solo en cinco casos en 1995 y 1996 esta banda utilizó la dinamita tipo goma y existe documentado un único caso en que se localiza un coche en Levante "antiguo, correspondiente a los 80" en el que la sustancia explosiva empleado es Goma 2 ECO.

Se refirieron además al robo de un vehículo por parte de miembros legales de ETA en la localidad de Avilés (Asturias) cerca de la vivienda del acusado José Emilio Suárez Trashorras e indicaron que el coche sustraido encaja con los habituales sustraidos por la banda. Se trataba de un R-19, de entre 10 y 12 años de antiguedad y de un color también característico en los automóviles robados habitualmente por la banda.

Una de las funcionarias que firma el informe explicó que los liberados de la banda suelen robar los coches en la zona donde se mueven. Estos comandos itinerantes, con gran movilidad, se mueven en varias zonas y cometen los robos también en varios lugares, agregaron. En este caso los dos integrantes robaron el coche en Avilés ya que debían recoger los explosivos en la localidad asturiana de Solares, desde donde se dirigieron a Santander para cometer el atentado que tenían marcado, destacó.

En cuanto a la coincidencia en el tiempo entre el viaje con explosivos con destino Madrid de miembros de la célula terrorista islamista y los miembros del "Comando Gaztelu" Irkus Badillo y Gorka Vidal, realizados ambos el fin de semana del 28 y 29 de febrero de 2004, los expertos descartaron conexiones entre ambos grupos.

"No hay ningún tipo de conexión entre ambos viajes", dijo uno de los expertos que añadió que "no hubo ninguna comunicación entre unos y otros, solo entre miembros de un mismo comando". Indicaron que los trayectos se realizaron en unas fechas cercanas a la celebración de comicios electorales en los que Madrid se convierte en "punto de referencia" para cualquier grupo terrorista que quiera conseguir publicidad con un atentado, agregaron los expertos.