BARCELONA, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
El candidato de ICV-EUiA a la Generalitat, Joan Herrera, considera que el PSC está nervioso, debido a que la coalición ecosocialista se enfrenta a una "oportunidad que se produce en muy pocas ocasiones", esto es, aglutinar el voto de izquierdas y liderar la aternativa a CiU.
"El nerviosismo de algunos no es casualidad", ha señalado en un acto celebrado este miércoles en la Facultad de Económicas de la Universidad de Barcelona (UB), donde ha incidido en la idea que repite estos días de que ICV-EUiA ha liderado la oposición durante esta legislatura, con solo diez diputados, y si consigue aglutinar el voto de la izquierda defenderá un modelo económico y político diferente al que considera fracasado.
"Nos jugamos que los valores de esta izquierda diferente sea la opción mayoritaria", ha insistido, recordando el ejemplo griego, donde Syriza logró alcanzar el segundo puesto tras reclutar muchos votos desde el socialista Pasok y movilizar a parte del electorado que tradicionalmente se quedaba en casa.
Herrera ha reconocido que le hubiera gustado conformar un frente unitario con otras fuerzas de izquierdas antes de las elecciones, como es el caso de las CUP, pero ha reconocido que existen "matices" y por ello seguirán intentándolo tras los comicios, bajo la lógica que solo la suma de mucha más gente y la constitución de un vínculo con los movimientos sociales permitirán construir dicha alternativa.
El candidato de ICV-EUiA ha contado también con la participación del 'número 3' de la lista, Joan Mena, así como del diputado de IU por Málaga, Alberto Garzón, con quien ha coincidido en apelar a la movilización social y a la toma de conciencia como motores de la necesaria transformación política.
Herrera ha insistido en el mensaje de que PP y CiU son los abanderados de la austeridad salvaje, con un PSOE que ha actuado como "cara amable" frente a los dictados de los poderes económicos, cuando a su modo de ver existen culpables y estafadores a los que hay que denunciar.
"El modelo es profundamente clasista", ha indicado, ya que mientras se ha eliminado el impuesto de sucesiones se han subido las matrículas universitarias un 66%; mientras se han suprimido las ayudas al alquiler joven se debe pagar por acceder a la formación profesional; cuando se ha señalado a los perceptores de la RMI como defraudadores se ha decretado una amnistía para los evasores y, adicionalmente, se han hecho más baratos los despidos mientras que se permiten jubilaciones millonarias de directivos de cajas intervenidas.
Garzón, uno de los diputados del Congreso más jóvenes de la historia con 27 años, ha destacado que la sociedad ha entrado en una etapa de poner en cuestión todo, y ha reclamado la necesidad de que la izquierda sea capaz de "convertir la frustración en esperanza", frente a aquellos que quieren que se convierta en resignación para que nada cambie.