Absuelta la novia y el padre del atracador del Banco Popular de Alicante

Europa Press Nacional
Actualizado: viernes, 25 mayo 2007 16:57

ALICANTE 25 May. (EUROPA PRESS) -

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Alicante absolvió hoy a la novia y al padre del hombre que en abril de 2004 protagonizó un atraco en una sucursal bancaria de Alicante y que mantuvo doce horas secuestrados a los trabajadores y clientes que se encontraban allí en el momento en el que entró.

La joven estaba acusada por el Ministerio Fiscal de presunta colaboración en el atraco cometido el 5 de abril de 2004, cuando un hombre, que posteriormente se suicidó en la cárcel, entró en una sede del Banco Popular, situada en la calle Orión de Alicante, y cometió un atraco a mano armada. No obstante, como una de las empleadas le dio al botón de alarma y la policía rodeó la zona, el hombre se atrincheró en la sucursal con ocho personas como rehenes, armado y con una granada.

Tres años más tarde, el juicio pretendía esclarecer la posible participación en los hechos de la joven y del padre del atracador. Para la joven, el Ministerio Fiscal pedía 21 años y diez meses de prisión y para el padre dos años y cuatro meses.

No obstante, la sentencia considera que "no consta acreditado indubitadamente" que la chica que tuviera participación alguna en estos hechos". La joven convivía con él desde hacía algún tiempo y que se marchó a Madrid al conocer lo ocurrido.

En este sentido, la Audiencia Provincial considera que los "hechos declarados probados no constituyen delito alguno". La Sala ha llegado "a la plena convicción, privilegiada por la inmediación de la prueba, de que en el desarrollo" del juicio no se ha demostrado suficientemente que ni el padre ni la novia "tuvieron participación como autores del hecho perpetrado". Ni siquiera, según añade, que el padre del fallecido sea "autor de encubrimiento",

HECHOS PROBADOS

La Sección Primera de la Audiencia Provincial considera como hechos probados que sobre las 9.15 horas del 5 de abril de 2004, el fallecido José Iván G.M. se dirigió a la sede del Banco Popular de Alicante, situado en la calle Orión, con el propósito de cometer un atraco.

Una vez en el interior de la sucursal, adonde entró armado con una pistola y una granada, se dirigió al despacho del director, a quien el mostró el arma y la granada mientras le decía: "esto es un atraco". Seguidamente, lo acompañó a la oficina de atención al público y les mostró a trabajadores la pistola y la granada.

Después, cogió todo el dinero que había en la oficina, introduciéndolo en una bolsa previamente facilitada por un empleado, pero como le pareció escasa la cantidad de dinero, José Iván exigió que se le hiciese entrega del dinero que había en el interior de las cajas de seguridad con dispositivo retardado.

En estos momentos, entraron al establecimiento dos clientes más, quienes también fueron retenidos por el fallecido. Mientras esperaba que se abriesen las cajas, una empleada activó el sistema de alarma, por lo que la policía fue alertada del hecho y tomó posiciones en el exterior de la sucursal con un fuerte dispositivo.

Al percatarse de la presencia de la policía, José Iván no permitió la salida de la entidad de las personas que estaban allí, exigiendo para dejarlos en libertad que le permitiesen abandonar libremente la sucursal, y amenazando con matarse junto a ellos haciendo explotar la granada de mano. Así mismo, para demostrar la seriedad de sus pretensiones, realizó tres disparos dirigidos a una chapa metálica de una de las paredes.

Tras diversas conversaciones con las fuerzas del orden público, José Iván permitió que abandonasen la oficina, en primer lugar a una mujer de avanzada edad y sobre las 14.00 horas a la apoderada de la sucursal y ex edil del Ayuntamiento de Alicante, y a dos clientas. Una media hora más tarde liberó, a cambio de comida y bebida, a otro de los clientes.

Además, durante aquella mañana agentes de la Policía Nacional se pusieron en contacto con el padre de José Iván, que se encontraba en Madrid, para que accediera a mediar con su hijo y conseguir la liberación de los rehenes. Cuando aceptó fue desplazado desde allí, acompañado por la policía, hasta el banco, donde entró para evitar una solución con víctimas por parte de su hijo, sin que tuviera participación de ningún tipo en los hechos.

Durante el tiempo en el que duró su actuación mediadora efectuó varias salidas para dar cuenta del resultado de sus gestiones a las fuerzas policiales, hasta que sobre las 22.00 horas salió del banco y a continuación su hijo liberó a los últimos rehenes que quedaban y trató de escapar en una motocicleta que había conseguido en las negociaciones.

Raquel C.C., que convivía con José Iván desde hacía algún tiempo y residía con él en Alicante al enterarse de lo ocurrido se marchó a Madrid "sin que conste acreditado indubitadamente que tuviera participación alguna en estos hechos".

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