Actualizado 18/02/2010 18:19 CET

Absuelto de un delito de injurias sobre el alcalde de Valladolid

EP

VALLADOLID, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de lo Penal número 2 de Valladolid absolvió al portavoz de la Coordinadora de Pajarillos, Luis Ocampo, del delito de injurias y calumnias sobre el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, al que acusó en 2006 de amparar la economía negra y el narcotráfico.

En su sentencia, contra la que cabe recurso de apelación ante la Audiencia de Valladolid, la juez, tras reconocer que las expresiones proferidas son objetivamente atentatorias, justificó la absolución al aplicar al acusado el principio 'in dubio pro reo', pues no considera acreditado el elemento subjetivo, es decir, que su ánimo fuera el de menoscabar el honor del alcalde, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

La juzgadora incide en que el acusado únicamente deseaba denunciar, en ese ejercicio del derecho a la información y a la libertad de expresión, lo que consideraba una gestión inadecuada por parte del edil municipal y que posteriormente transmitió a los medios en rueda de prensa, aunque también reconoce que Ocampo pudo incurrir en una cierta ligereza en sus manifestaciones.

"Ciertamente, las expresiones proferidas son objetivamente calumniantes e injuriosas, pero no es menos cierto que el acusado hizo tales manifestaciones de forma oral, lo que impide tener un control exhaustivo sobre todo lo manifestado, pues no se haya presente la frialdad y posibilidad de reflexión que permite la forma escrita", añade la magistrada, quien recuerda al alcalde que, "como personaje público", debe soportar que sus actuaciones sean sometidas al escrutinio de la opinión pública.

El fallo absolutorio contrasta con la postura de la Fiscalía de Valladolid, que entendía que las declaraciones que el portavoz del colectivo efectuó contra el alcalde son constitutivas de un delito de calumnias y/o de injurias graves con publicidad, merecedoras en el primer caso de una multa de 3.600 euros y en el segundo de 1.800 euros, junto con la referida obligación de indemnizar al perjudicado en la cantidad de 1.000 euros.

Las manifestaciones objeto de la querella fueron vertidas por Ocampo el día 21 de julio de 2006, en las que acusó entonces al alcalde de Valladolid de amparar con su política la economía negra, el narcotráfico, la prostitución, el blanqueo de dinero y la especulación urbanística.

Durante el juicio, el ahora absuelto reconoció como suyas las declaraciones entrecomilladas que aparecieron recogidas en distintos rotativos que se hicieron eco de la rueda de prensa pero negó haber implicado directamente al alcalde en dichas actividades ilícitas. "Nunca dije que el alcalde de Valladolid vendiera papelinas en la calle, eso sería grotesco, y no me tengo por una persona grotesca", alegó Ocampo.

El portavoz vecinal rechazó haber acusado a León de la Riva de estar implicado directamente en actividades delictivas, aunque sí que al "amparar e impulsar la economía especulativa era cómplice del narcotráfico, el blanqueo de capitales, la prostitución o la especulación urbanística". Alegó igualmente que su intención entonces era la de, una vez mejorada la situación del barrio desde el punto de vista del tráfico de drogas, "plantear otros niveles de denuncia para evitar que el alcalde volviera a salir reelegido en pro del saneamiento democrático de la ciudad".

El imputado, que estuvo defendido en el juicio por su esposa, la letrada Doris Benegas, que solicitó un fallo absolutorio, también explicó que sus palabras contenían un reproche a la figura de León de la Riva, "no sólo porque no había movido jamás un dedo contra el narcotráfico sino también por su beligerancia contra el movimiento vecinal". Así, tras insistir en que no tiene ninguna "animadversión personal" contra el alcalde, Ocampo reiteró que se limitó en su día a denunciar públicamente que su política urbanística "es conducente y crea el clima propicio" para la proliferación de distintas modalidades de corrupción.

Por su parte, el alcalde, cuya declaración se prolongó durante más de veinte minutos, fue categórico al asegurar que se sintió "calumniado seriamente por la imputación de una serie de delitos y porque las informaciones no sólo aparecieron en Valladolid sino fuera de ella".

(EUROPA PRESS CASTILLA Y LEÓN)