Actualizado 08/09/2008 17:30 CET

Absuelto un jubilado para el que pedían cinco años de prisión por fumigar árboles en Sant Joan Despí (Barcelona)

BARCELONA, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia de Barcelona ha absuelto a un jubilado que se enfrentaba a más de cinco años de prisión por haber fumigado con insecticida los siete árboles frutales de su casa de Sant Joan Despí. El hombre fue denunciado por una de sus vecinas, que sufre hipersensibilidad química múltiple, y el fiscal le imputaba un delito contra el medio ambiente.

Rosa B.B., de 56 años, sufre intolerancia ambiental idiopática y es hipersensible a gran cantidad de productos químicos, como los perfumes, los gases, los carburantes y el humo del tabaco. Esta enfermedad, lenta y degenerativa contra la que no existe tratamiento, le ha causado un cuadro ansioso depresivo grave, con anemia y disfunción tiroidea.

La Sección Décima declaró probado que desde principios de los 90, el procesado, Joan B.F., tenía plantados siete árboles frutales en el jardín de su casa unifamilliar y que los fumigaba de forma esporádica con Lebaycid e Imidan, dos productos químicos organofosforados que se comercializaron hasta 2004. Las etiquetas advertían en "letra minúscula" de ue era de uso exclusivo para agricultores.

Si bien ninguno de los ancianos que viven en la residencia contigua sufrieron nunca ninguna afectación respiratoria a causa de las fumigaciones, una vecina con intolerancia ambiental idiopática, Rosa B.B., recriminó en 2002 a Joan B.F. por utilizar los plaguicidas, ya que éstos le ocasionaban graves disfunciones alérgicas y respiratorias.

Como el procesado siguió utilizando esos productos para matar a los insectos que afectaban a sus árboles, Rosa B.B. denunció el caso al Ayuntamiento de Sant Joan Despí y, en diciembre, los servicios técnicos municipales le pidieron --y así lo hizo-- que dejara de utilizar los plaguicidas. Sin embargo, la mujer sostuvo que el procesado volvió a fumigar aunque no ha quedado acreditado.

El tribunal considera que "aspirar el aire inmediatamente después de una fumigación" puede ser uno de los desencadenantes de la patología que sufre la afectada, pero "no en mayor o menor medida que cualquier otro como la contaminación por gases de vehículos que circulan por su calle".

En ese sentido, los peritos señalaron durante el juicio que los distintos trastornos que padece la mujer --como la fotofobia, la ansiedad, el vértigo y la depresión-- pueden tener su origen en causas diversas, como champús, detergentes, la luz y colonias, debido a su extrema hipersensibilidad química.

La afectada reconoció que no soporta los coches, la gasolina ni los humos y, como recordó la defensa, llegó a denunciar a otros vecinos por el humo que desprendían sus chimeneas durante un mes de enero.