Actualizado 20/09/2007 21:02 CET

Los acusados de repartir los zutabes de ETA dicen que creían que eran "revistas de problemas juveniles"

MADRID, 20 Sep. (OTR/PRESS) -

"Pensábamos que eran revistas de información sobre problemática juvenil". Este fue el argumento que hoy esgrimieron ante la Audiencia Nacional los nueve presuntos miembros de la organización ilegalizada Segi a los que se acusa de repartir los 'zutabes', el boletín interno de ETA. Todos ellos, en libertad condicional y sin antecedentes, se negaron a contestar a las preguntas de la Fiscalía y solo respondieron a las formuladas por los abogados de la defensa. En sus testimonios todos los imputados negaron tener ningún tipo de relación con la banda terrorista.

Los nueve imputados comparecieron ante la Sección Segunda de la Sala de lo Penal en un juicio que mañana quedará visto para sentencia. Se trata de Ibon Goitia, Urtzi EtxebarrÍa, Iker Legarra, Mikeldi Zenigaonaindia, Mitxel Zenarruzabeitia, Erika Bilbao, Xabier Erkiaga, Jon Akarregui y Gaizka Likuona.

La Fiscalía considera probado que todos ellos participaron en distintos grados en la recogida de paquetes con los boletines en 'herriko tabernas' y en su transporte en vehículos precedidos por otros coches que ejercían las funciones de lanzadera. Les acusa por tanto de un delito de colaboración con banda terrorista para el que el fiscal pide una de pena de 6 años de cárcel para cada uno.

En una de estas misiones de distribución de esta publicación de ETA los agentes de la Guardia Civil sorprendieron a dos de los acusados, Legarra y Zenigaonaindia, trasladando 60 ejemplares del zutabe número 107 que contaban en la cubierta con el anagrama de la banda terrorista y 10 CDs con la edición digital del boletín. La detención y posterior confesión de los dos jóvenes permitió realizar el resto de arrestos.

Pero hoy, tanto Legarra como Zenigaonaindia negaron cualquier tipo de vinculación con ETA e incluso denunciaron que su confesión fue obtenida bajo torturas. Preguntados por sus abogados, los dos declararon que hacían recados para la Casa de la Juventud de su pueblo y pensaron que el paquete que recogieron en un local de San Sebastián contenía revistas juveniles.

NO SABÍAN LO QUE LLEVABAN

Ambos coincidieron en que el fardo que les fue entregado se encontraba precintado y no vieron su contenido hasta que fue abierto por los agentes de la Guardia Civil que les dieron el alto en el peaje de la autopista de Ermua. "Pensábamos que eran revistas de información sobre problemática juvenil", afirmaron.

Los otros siete acusados también negaron toda relación con los zutabes o con la banda terrorista. El único de ellos que no pertenece al mismo grupo de amigos es Urtzi Etxebarría, camarero en una de las herriko tabernas donde se recogieron paquetes, que destacó que no conoce a ninguno de los procesados y dijo que desconocía el contenido de los fardos que recogieron.