Los adultos implicados en el crimen de Berga (Barcelona) incriminan a los menores y dicen que no vieron el apuñalamiento

Europa Press Nacional
Actualizado: jueves, 27 abril 2006 20:13

BARCELONA 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

Tres de los nueve adultos imputados por su presunta participación en el crimen de la Patum de Berga (Barcelona) negaron hoy ante la juez su participación en el apuñalamiento mortal de Josep Maria Isanta, el cual negaron haber presenciado, y señalaron a dos de los menores de edad que ahora están siendo juzgados como portadores de las navajas.

Siete de los adultos imputados por el crimen declararon hoy como testigos ante el Juzgado de Menores número 1 de Barcelona, donde ayer se inició a puerta cerrada el juicio contra los ocho menores de edad acusados de la muerte de Josep Maria Isanta. El joven murió apuñalado la madrugada del 28 de mayo del año pasado durante las fiestas de la Patum de Berga, en las que también resultaron heridas 11 personas más, algunas por arma blanca.

De los siete jóvenes que comparecieron hoy, cuatro se negaron a declarar, ya que se les juzgará por estos mismos hechos en otro procedimiento y podían acogerse a ese derecho. Entre ellos se encuentra Pablo Enrique M.V., al que alguno de los menores imputados señaló ayer como portador de las dos navajas, sin acusarle de ser el autor material de ninguno de los apuñalamientos.

Los cuatro jóvenes que prefirieron no dar su versión de los hechos, no obstante, se ratificaron en la declaración que prestaron ante los Mossos d'Esquadra y ante el juzgado de Instrucción de Berga, según informaron fuentes judiciales.

DECLARACIONES CONTRADICTORIAS Y CONFUSAS.

En lo que respecta a los otros tres adultos que sí quisieron declarar, todos coincidieron en señalar a dos de los menores imputados, C.N.V. y N.D.A.C., como portadores de las navajas con las que se habría cometido el crimen, que presuntamente mostraron "con gallardía" antes de que se iniciara la multitudinaria agresión.

Los testigos ofrecieron versiones distintas del ataque, aunque todos aseguraron que no participaron en las agresiones que se les imputan y que no presenciaron el apuñalamiento que provocó la muerte de Josep Maria Isanta. No obstante, según las mismas fuentes, reconocieron que tuvieron un incidente con un grupo de jóvenes de Sabadell (Barcelona), a los que golpearon para defenderse.

Según fuentes judiciales, las declaraciones de los jóvenes fueron contradictorias y confusas a la hora de determinar su participación y el motivo de las agresiones, tal y como sucedió ayer durante la declaración de los menores.

Por lo que se desprende de sus testimonios, alguno de los jóvenes admitió que se presentaron en el recinto del concierto para buscar pelea, ya que presuntamente escucharon un comentario racista dirigido a uno de los menores, N.D.A.C., de origen dominicano, lo que respaldaría la versión de los hechos ofrecida ayer por dicho imputado.

Por otra parte, unos adultos explicaron que vieron una avalancha de gente, pero que no saben lo que ocurrió, mientras que otro de los testigos aseguró a mitad de su declaración que no recordaba cómo sucedieron los hechos y que prefería remitirse a lo que ya explicó ante los Mossos d'Esquadra y ante el juez de instrucción.

INTENCIÓN DE PROVOCAR Y AGREDIR, SEGÚN LA ACUSACIÓN PARTICULAR.

En base a la declaración de los adultos, lo único que queda claro es que dos de los menores imputados exhibieron las navajas antes de que se produjeran los incidentes. Según la acusación particular, esta versión de los hechos apoyaría su tesis de que los jóvenes tenían la intención de provocar y de llevar a cabo la agresión y desmontaría la explicación ofrecida ayer por algunos de los menores, que aseguraron que participaron en la pelea en respuesta a las agresiones previas recibidas.

Según la acusación particular ejercida por los padres de Josep Maria Isanta, representados por la letrada Montserrat Salvador, las contradicciones en las que han entrado menores y adultos, que se acusan entre sí, no han permitido determinar todavía quién fue el autor material del apuñalamiento que acabó con la vida del joven, por lo que habrá que esperar a la declaración de las personas que presenciaron los hechos y de los peritos para concretar la participación de cada uno de los acusados. Está previsto que a partir de mañana comparezcan los más de 70 testigos propuestos por las acusaciones y la defensa.

Por el momento, la Fiscalía solicita que siete de los menores --no presenta cargos para el octavo-- sean condenados por un delito de homicidio con abuso de superioridad, dos intentos de homicidio --por el apuñalamiento de dos jóvenes más-- y varios delitos y faltas de lesiones. Para cuatro de ellos, los que ya han superado los 16 años, pide siete años de internamiento más cuatro de libertad vigilada, mientras que para los otros tres solicita tres años de internamiento y dos de libertad vigilada.

La acusación particular, ejercida por la familia Isanta y por tres de los heridos, acusa a un menor más que la Fiscalía y los considera autores de un delito de asesinato, por lo que eleva un año la pena solicitada por el Ministerio Fiscal para todos los imputados.

FAMILIARES Y AMIGOS APOYAN A VÍCTIMAS Y ACUSADOS.

Los padres de Josep Maria Isanta, por su parte, también acudieron hoy al juzgado para seguir el juicio. Tal y como sucedió ayer, al finalizar la sesión, el matrimonio fue recibido con aplausos por los amigos y familiares que se han concentrado ante el juzgado en apoyo a los agredidos y a los testigos.

Su presencia, no obstante, contrastaba con la de los familiares y amigos de los acusados, situados a pocos metros de ellos. En este caso, los concentrados llevaban una pancarta en la que se podía leer: 'De una pelea de 300 personas, sólo 19 detenidos. ¿Cómo es posible? ¿Dónde se aplica la justicia?'. La sesión de hoy, como la de ayer, se ha celebrado entre importantes medidas de seguridad.

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