Juicio a los acusados de dar una paliza a un joven en Amorebieta. - H.BILBAO/EUROPA PRESS
BILBAO, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Ertzaintza han relatado, en el juicio por la paliza a un joven en la madrugada del 25 de julio de 2021 en Amorebieta, que esa noche se produjeron otras agresiones con un modo de actuación "similar" y que tres de los encausados estaban ya entonces identificados en una alerta policial como miembros de los llamados 'Hermanos Koala'. Asimismo, han afirmado que, de las conversaciones analizadas, se desprende que "eran un grupo" y habían participado en hechos "del mismo tipo".
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Bizkaia comenzó este pasado lunes a juzgar a los siete varones mayores de edad acusados de la agresión que dejó a la víctima en estado vegetativo. La Fiscalía pide para cada uno de ellos 14 años y ocho meses de prisión por un delito de asesinato en grado de tentativa, mientras que la acusación que representa a la familia solicita prisión permanente revisable por supuesta pertenencia a grupo criminal.
El juicio a estas siete personas se celebra después de que seis menores hayan sido con anterioridad juzgados por esta agresión por un juzgado de menores de Bilbao y el pasado mes junio vieran confirmadas por parte de la Audiencia Provincial de Bizkaia penas de entre tres y cinco años de internamiento cerrado.
En la jornada de este martes, han prestado testimonio en la Audiencia vizcaína 17 de los agentes de la Ertzaintza que intervinieron en la investigación de los hechos y que, entre otros aspectos, han relatado que en la noche de la agresión se produjeron otras agresiones con un modo de actuación "similar" al utilizado en la paliza a Alex, realizadas por "el mismo grupo".
Según ha explicado una de las agentes de la instrucción, las víctimas eran "rodeadas" por el grupo y "no se les permitía tener posibilidad de escapatoria", se intentaba "desestabilizarlas" para que cayeran al suelo y eran agredidas para robarles sus pertenencias.
Entre los incidentes que se produjeron esa noche, ha indicado, un menor de 14 años fue "rodeado" en el tren a Amorebieta y le quitaron una visera, pero "no quiso entrar en más polémica, pues porque hubiese acabado posiblemente como le pasó a Alexandru".
También hay tres denuncias de agresiones por el grupo a otras personas en la zona donde se produjo la paliza y existen vídeos de otras dos agresiones de las que no se tiene constancia quiénes son las víctimas, de manera que "esa noche pudo haber más gente, que no se atreven, por miedo o por circunstancias de no querer contarlo a los padres", a denunciarlo, ha considerado. Además, con posterioridad, ocho personas entraron en un obrador de Basauri y robaron unos bollos.
La Ertzaintza considera que todos los hechos fueron cometidos "claramente por los mismos" porque, tras el análisis de los vídeos que circularon por las redes sociales y de las imágenes de EuskoTren, "la vestimenta es la misma todo el rato" y también por los efectos que portaban.
El visionado de las imágenes, ha indicado, ha permitido "individualizar algunas" de las agresiones que sufrió el joven Alex, aunque hay algunas en la que no ha sido posible "por la oscuridad".
En esta línea, ha precisado que "todos participan en el grupo" que rodea a la víctima, aunque dados "la oscuridad y el movimiento de la cámara" no se puede determinar, en algunos casos, "en qué" han participado en los hechos.
La agente ha explicado que ese año 2021 ya existía una alerta policial, del mes de mayo, sobre la existencia de grupos como los 'Hermanos Koala', 'Hermanos Panda', 'Santutxu 480' o 'Combo' que quedaban para agredirse entre ellos y que también se dedicaban a "acorralar" a víctimas, a las que agredían y robaban.
En concreto, ha precisado que la Oficina de Inteligencia tenía entonces varias personas identificadas como pertenecientes a los 'Hermanos Koala', en concreto seis de los menores juzgados con anterioridad por este caso y tres de los mayores de edad que están siendo juzgados ahora. Lo que, ha puntualizado, no supone que la pertenencia se limite a los nombres que se incluían en esa alerta policial.
"PAPI"
También han comparecido ante el tribunal varios de los agentes que analizaron los móviles de los encausados y en los que han encontrado "mensajes cruzados" o llamadas entre ellos, y también "un montón de mensajes eliminados".
Para la Ertzaintza, de las conversaciones en los móviles analizados se desprende que "eran un grupo" y que habían participado en hechos "del mismo tipo". La agente que efectuó el análisis del móvil de uno de los acusados ha explicado que había referencias a "otros actos que han cometido años anteriores y que llevan una permanencia en el tiempo".
Así, ha indicado, "tiene ciertas conversaciones con amigos suyos que le dicen 'salte de ahí porque estos te van a hacer que te juzguen por tal', 'lleváis mucho tiempo cometiendo este tipo de actos', 'lleváis muchos años haciendo esto'..."
Aunque en las conversaciones no se determina 'el rol individual' que podía cumplir cada miembro del grupo, ha explicado que, "en la forma en que se comunican, entre algunos son 'hermanos' y a él en un momento determinado le empiezan a llamar 'papi', cuando le piden ayuda".
Además, ha señalado que, en las conversaciones, "la tónica es reírse de la víctima" de las agresiones y también sobre unas declaraciones que hizo entonces el lehendakari comprometiéndose a detener a los autores de la paliza a Alex.
También, ha asegurado, se aprecia que su intención de huir. "Estaba escondido, luego también pide dinero para marcharse a Vitoria, y dice que si fallece la víctima, que se va a Francia", ha relatado.
"EN PERFECTAS CONDICIONES"
Por otro lado, han declarado en esta sesión algunos de los agentes que participaron en la identificación de ocho de los jóvenes que fueron identificados esa noche y han asegurado que no tenían síntomas de estar bebidos o haber consumido sustancias estupefacientes, como aseguraron los encausados en su declaración ante el tribunal este pasado lunes, sino que parecían estar "en perfectas condiciones".
Asimismo, han prestado testimonio los agentes que hablaron con un amigo de la víctima en el parque donde ocurrió la agresión, según ha precisado uno de ellos, "un lugar solitario y más a esas horas", en la que habría que recorrer unos 80 metros para pedir ayuda.