AMP.- Gallegas.- Gallardón ve en la victoria de Feijóo el "viento fresco" necesario para "oxigenar" la política española

Actualizado 24/02/2009 21:28:28 CET

Reprueba al nacionalismo "una mirada retrógrada" y receta "educación" para superar sus "propuestas cerradas y miradas hacia atrás"

FERROL (LA CORUÑA), 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, expresó hoy su apoyo a la candidatura de Alberto Núñez Feijóo a la Presidencia de la Xunta, convencido de que su victoria electoral traerá el "viento fresco" que se necesita para "oxigenar" la vida política española y, por esto, llamó a los gallegos a votar y ser "protagonistas", en lugar de comportarse como "observadores" o "indiferentes" al proceso electoral.

De este modo se pronunció en un mitin en Ferrol, donde elogió la figura de Feijóo, a quien definió como "uno de los mejores dirigentes del Partido Popular", que "no ha tenido ningún miedo en rodearse de gente tan buena como él" y, en base a esto, dio por cumplida una de los tres puntos que, a su juicio, hacen falta para "transformar la realidad.

"En política, como en toda empresa humana, hacen falta personas dispuestas a darse cuenta cada día y cada noche que el tiempo que has sacrificado de tu propia vida no lo has regalado, sino que lo has ganado para los demás", reflexionó y, con esta "vocación de servicio" caracterizó a Feijóo. "Entiende que el beneficio para al ciudadano, incluso para aquel que nunca se ha cruzado por la calle, es su propio éxito personal", resolvió.

También atribuyó al candidato popular a la Xunta ideas "actuales y modernas" y contrapuso esto a las ideologías de PSOE y BNG, que consideró "superadas y fracasadas", respectivamente. Así, otorgó a Feijóo otro de los requisitos para el "éxito" en la vida política, percibir el "sentimiento de los ciudadanos". "Hay que entender lo que quiere la gente para que te identifiquen como la persona que puede solucionar sus problemas", explicó, y se mostró especialmente crítico con el nacionalismo.

"ABRIRSE AL MUNDO"

En su opinión, esta es una "mirada retrógrada" que defiende un "aislamiento" que "quizás" en el siglo XIX "aún podía tener algo de romántico", pero que es "lo contrario de lo que se necesita en este siglo XXI". "En Galicia somos pocos, en España somos pocos, en Europa somos pocos para construir el mundo que la globalidad nos ha impuesto", proclamó.

Tras invitar al auditorio a pensar en las generaciones venideras, defendió trasladarles la conveniencia de "abrirse al mundo", en lugar de lanzar "propuestas cerradas y miradas hacia atrás", como ocurre con el nacionalismo, según él.

Para conseguirlo, recetó "educación en primer lugar, educación en segundo lugar y educación en tercer lugar" y, en el caso de Galicia, abogó por transmitir el "gran tesoro de los gallegos", en alusión al bilingüismo.

"Que nadie pretenda confrontar ambas lenguas ni el sentimiento castellano con el gallego porque no se explican el uno sin el otro", advirtió, y apostó por transmitir "a nuestros hijos" que, "siendo lo propio fantástico", no es "suficiente". "Tenemos que abrirnos al mundo, no podemos encerrarnos en la nostalgia", resolvió.

El tercer rasgo con el que definió al líder de los populares gallegos es su capacidad para formar equipos, algo que elogió consciente de que las ideas no pueden quedarse en "discusiones académicas", sino que hay que transformarlas en "propuestas concretas".

GANAR LAS ELECCIONES

Por todo esto, convencido de que Feijóo representa la "modernidad" que Galicia "merece y necesita", Gallardón pidió el voto para el PP, al que ya dio por "ganador" de la campaña electoral, frente al "patetismo" de socialistas y nacionalistas, que "ya no saben qué decir".

"Ahora sólo queda lo más importante: ganar las elecciones", continuó, y confió en que los gallegos apuesten por el cambio político porque, en su opinión, el bipartito "perdió su oportunidad", la de demostrar que "es posible una política alternativa". "No ha habido un gobierno, sino dos", reprochó, y consideró que los proyectos de PSOE y BNG fueron "superpuestos y, a veces, contrapuestos".

También extendió sus críticas al Gobierno central por "castigar" a los gallegos, algo que achacó a que la comunidad "no es prioridad" para el Ejecutivo estatal porque "no depende de ella para aprobar los presupuestos". Frente a esto, situó el anterior Gobierno de Manuel Fraga, quien, según recordó, era un habitual de los ministerios "a las ocho de la mañana".