Andalucía ha tenido una veintena de ministros en la historia de la democracia

EP
Europa Press Nacional
Actualizado: lunes, 14 abril 2008 20:27

MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Comunidad Autónoma andaluza ha dado una veintena de ministros a lo largo de la historia de la democracia española y la reciente incorporación de Bibiana Aído como nueva responsable de Igualdad del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y el mantenimiento de Magdalena Álvarez en la cartera de Fomento, eleva la cuota de ministros 'andaluces' con respecto al fin de la pasada legislatura.

En el segundo Gobierno de Rodríguez Zapatero cuatro ministros serán andaluces o estarán en Madrid como diputados por esta comunidad, si se tiene en cuenta la presencia de Alfredo Pérez Rubalcaba, diputado por Cádiz, en Interior; y la de Miguel Ángel Moratinos, por Córdoba, en Exteriores. A ello habría que sumar la evidente vinculación que otros, como Bernat Soria, ex director del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa, tienen con la región.

Sin embargo, la fuerte presencia andaluza en el Ejecutivo no es algo exclusivo del actual equipo. A lo largo de la democracia, Andalucía ha tenido un destacado poder a la hora de sentar a sus figuras políticas en los sillones del Consejo de Ministros y una veintena amplia de ellas han pasado por los diferentes gabinetes gubernamentales.

En la Legislatura Constituyente, Adolfo Suárez confió su primer Ministerio de Trabajo al granadino Manuel Jiménez de Parga, que después ocuparía plaza de magistrado en el Tribunal Constitucional. En ese mismo equipo también estuvieron el gaditano Juan Antonio García Díez, ocupando la cartera de Comercio y Turismo, a la que se sumarían otras en años sucesivos, y Manuel Clavero Arévalo, natural de Sevilla, como responsable Adjunto para las Regiones.

El gaditano Pérez-Llorca, uno de los padres de la Constitución, se unió al Gobierno de Suárez en su segundo mandato. Lo hizo como ministro de la Presidencia para pasar posteriormente al de Administración Territorial y al de Asuntos Exteriores. Al ejecutivo de la I Legislatura también se incorporaron el onubense Félix Manuel Pérez Miyares; el granadino José Luis Leal Maldonado, como titular de Economía; o el sevillano Antonio Fontán Pérez, responsable de Administración Territorial.

La llegada al Gobierno de la que después sería alcaldesa de Sevilla, Soledad Becerril, también tuvo lugar en esta I legislatura, ya bajo la presidencia de Leopoldo Calvo-Sotelo. Becerril, madrileña de nacimiento, llegó al Ministerio de Cultura en 1981 y se convirtió así en la primera mujer que se sentaba en el Consejo de Ministros desde la República.

La llegada al Gobierno del sevillano Felipe González también conllevó la de otros andaluces. Alfonso Guerra le acompañaría como Vicepresidente durante las tres primeras legislaturas, hasta que a mediados de la tercera, en marzo de 1991, fue sustituido por Narcís Serra. En 1982, con la llegada de González a la Moncloa, también llegó al Ejecutivo José Barrionuevo (Berja, Almería). Ministro del Interior entre 1982 y 1988 y Ministro de Transportes desde 1988 hasta 1991, siete años más tarde sería condenado por el secuestro de Segundo Marey y malversación de caudales públicos.

CHAVES Y ARENAS, EN TRABAJO

Al segundo Gobierno de González se sumaron el actual presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, como responsable de Trabajo. Chaves repitió en el siguiente periodo en la misma cartera pero la abandonó en 1990 para ocupar la Presidencia del Gobierno Autonómico andaluz. Durante la única remodelación del Gobierno en esta legislatura, llegó al Ejecutivo Rosa Conde (Ronda, Málaga), como ministra Portavoz del Gobierno, cargo que también ocuparía durante los siguientes cuatro años.

El actualmente consejero en funciones de Economía y Hacienda, José Antonio Griñán, también tuvo su puesto en el Gobierno con González. Madrileño de nacimiento, aunque reiterado diputado cordobés, llegó al Ejecutivo, como ministro de Sanidad y Consumo cuando faltaba poco más de un año para que concluyese la IV legislatura y repitió en el último periodo de González como responsable de Trabajo y Seguridad Social. En esta época, la por aquel entonces socialista sevillana Cristina Alberdi también formó parte del Ejecutivo, concretamente como ministra de Asuntos Sociales.

La cartera de Trabajo y Asuntos Sociales continuó ocupada por andaluces a pesar del cambio de Gobierno de 1996 porque José María Aznar situó al frente de ella al actual líder del PP-A, Javier Arenas. El sevillano Manuel Pimentel sustituyó a Arenas al frente de este departamento durante el último año de este primer Gobierno 'popular'. Sin embargo éste no llegó a agotar el cargo. Tres años más tarde y motivado por las discrepancias con la cúpula de su partido sobre la participación española en la Guerra de Irak, Pimentel abandonó el partido.

En el segundo Gobierno de Aznar, Arenas también pasó por el Ministerio de Administraciones Públicas y el de Presidencia, sustituyendo a Mariano Rajoy. El jienense Cristóbal Montoro estuvo al frente de Hacienda y la malagueña Celia Villalobos, de Sanidad y Consumo. Desde este departamento, Villalobos se enfrentó a inmovilizaciones de partidas de orujo de oliva y la crisis de las vacas locas.

La vuelta de los socialistas al Gobierno situó a dos andaluzas en sendos sillones del Consejo de Ministros. Procedentes respectivamente de las consejerías de Obras Públicas y Cultura, Magdalena Álvarez y Carmen Calvo, malagueña y cordobesa, respectivamente, ocuparon en Madrid las materias que ya conocían en la Junta, Fomento y Cultura. Miguel Ángel Moratinos, diputado por Córdoba, fue designado por José Luis Rodríguez Zapatero ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación con lo que la pujanza andaluza sumaba un poco más de fuerza.

Cuando faltaban ocho meses para las generales, Calvo fue relevada por Cesar Antonio Molina al frente de Cultura. La cordobesa ocupó la Vicepresidencia del Congreso de los Diputados pero no volvió, al menos por el momento, al Ejecutivo.

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