Actualizado 27/07/2007 15:18 CET

Aranbarri afirma que no dudó "ni un segundo" en presidir la gestora de Ondarroa, pero que tiene miedo por la familia

Dice que la relación que mantendrá la gestora con la izquierda abertzale "dependerá de ellos", pero que "se les llamará" como a EA

BILBAO, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la comisión gestora de Ondarroa, Félix Aranbarri (PNV), aseguró hoy que no dudó "ni un segundo" en aceptar la propuesta de su partido para presidir esta comisión, aunque reconoció tener "un poquitín" de miedo por su familia. Asimismo, manifestó que la relación que mantendrán con la izquierda abertzale "dependerá de ellos", pero que "se les llamará", igual que se llamará a EA.

En declaraciones a los medios tras su elección como presidente de la comisión gestora, Aranbarri, que fue alcalde de Ondarroa durante las dos primeras legislaturas después del franquismo, recordó que siendo ya ex alcalde le quemaron el coche en una ocasión y adelantó que, esta vez, no dará "facilidades" para que vuelva a ocurrir. "Antes si les di, pero esta vez no lo pienso hacer", apuntó.

Aseguró ver la situación "un poco peor" que cuando ejerció como primer edil del municipio, porque "hay distinta gente" y, "quizás, en este momento se les ve mucho más virulentos que entonces", aunque recordó que también durante su época de alcalde "hubo gente que entró de cabeza en el despacho de alcaldía rompiendo la puerta".

SENSIBILIDAD ABERTZALE

Sobre la relación que mantendrán con la izquierda abertzale y la posibilidad de que esta sensibilidad se refleje en el Ayuntamiento, manifestó que "dependerá de ellos", pero que "se les llamará", igual que se llamará a EA.

No obstante, precisó que ésa es una decisión que no la puede tomar él "solo" y defendió que se siente "legalmente legitimado" para presidir la gestora del Ayuntamiento de Ondarroa.

Asimismo, dijo no verse como un "paracaidista" porque "llevo 67 años en Ondarroa" y reconoció que no dudó "ni un segundo" en aceptar la propuesta para presidir la gestora, aunque dijo tener "un poquitín" de miedo, no tanto por su persona como por la familia.

"Quizá la cosa que más preocupa es en qué medida puede afectar a la familia. Personalmente no me importa tanto, pero la familia sí me importa. Que no les hagan daño a la familia en ningún sentido", matizó, para añadir que ha contado con el apoyo de su familia para aceptar el cargo. "Si no hubiera tenido el apoyo de ellos no lo hubiera hecho", recalcó.