Archivo - El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), y el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, durante la recepción al cuerpo diplomático acreditado en España, en el Palacio Real, a 25 de enero de 2023 - EUROPA PRESS/A.Ortega.POOL - Europa Press
MADRID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
La ley de amnistía que se dispone a pactar el Gobierno para conseguir la investidura del presidente Pedro Sánchez también ha generado revuelo entre los diplomáticos, si bien la asociación mayoritaria en la Carrera Diplomática ha optado por no pronunciarse sobre la cuestión, aunque sí ha reivindicado la labor que estos han realizado en los últimos años frente a la "campaña de desprestigio" de los independentistas catalanes.
El asunto está siendo objeto de debate entre los diplomáticos en los últimos días, según han confirmado varios de ellos a los que ha consultado Europa Press, sobre todo a raíz del artículo publicado por uno de ellos en el diario 'El Mundo'.
Bajo el título "Amnistía y silencio diplomático", Javier Benosa, que actualmente es subdirector para Asuntos de Gibraltar, echa en falta que no ha habido una reacción semejante a la jueces o fiscales entre los diplomáticos ante los planes de amnistía en relación con el procés.
En su opinión, se trata de un "silencio llamativo teniendo en cuenta que, sin reconocimiento internacional, las tesis independentistas no lograrán imponer su delirante realidad paralela" máxime además cuando "si 2017 resultó en gran parte una operación fallida, algo tuvo que ver la acción exterior, y no solo la política exterior, de nuestro país".
"La carrera diplomática asumió su deber de defensa de España como la nación democrática que es, completando en el exterior las acciones en política interna para restablecer la legalidad violentad", añade Benosa, destacando que ese esfuerzo se realizó primero con el PP y luego con el PSOE en el Gobierno.
Si prospera la ley de amnistía, opina este diplomático, la "labor de años" explicando la acción de los tribunales españoles y los límites de la Constitución "se revelará como un esfuerzo vano y frustrado". "Nuestra reputación como país ejemplar, que superó la dictadura gracias a una transición modélica, será empañada de manera definitiva por esta interesada cesión al populismo y el nacionalismo excluyente", previene.
DUDAS ENTRE LOS DIPLOMÁTICOS
Este posicionamiento crítico con los planes del actual Gobierno no ha sido pasado por alto por los compañeros de la Carrera Diplomática, algunos de los cuales tienen "dudas" respecto a la medida, según reconoce uno de ellos, al igual que ocurre entre otros miembros de la Administración General del Estado con la salvedad, puntualiza otro, de que en su caso, en particular los embajadores, son puestos de libre designación y pueden ser cesados de sus cargos.
Así las cosas, la Asociación de Diplomáticos (ADE), que representa al 65% de los miembros de la Carrera Diplomática, ha estado sopesando la idoneidad de pronunciarse sobre este debate.
Finalmente, en una comunicación remitida este martes a sus socios, a la que ha tenido acceso Europa Press, la Junta Directiva ha explicado que se ha llegado a la conclusión de que como "asociación de carácter apolítico" no le corresponde posicionarse "en cuestiones relacionadas con el debate político" en España dado que sus asociados "tienen opiniones diversas".
Dado su "carácter sindical", esgrime la Junta de la ADE, su cometido pasa por intervenir y pronunciarse respecto a "los asuntos que afectan a los intereses profesionales de la Carrera Diplomática".
En este sentido, recuerda que ya ha trasladado a la cúpula del Ministerio de Asuntos Exteriores que dirige José Manuel Albares "su inquietud por la reciente iniciativa de la Generalitat de Cataluña de creación de un cuerpo de acción exterior y Unión Europea, que podría socavar la competencia exclusiva del Estado en materia de relaciones internacionales".
Con todo, tras rechazar "tajantemente" la "supuesta desidia" en la defensa del orden constitucional en el exterior que denuncia el citado artículo, reitera "el firme compromiso de todos los diplomáticos con la Constitución y el imperio de la ley".
Asimismo, aprovecha para "recordar el meritorio trabajo" que los diplomáticos han llevado a cabo en los últimos años "siguiendo instrucciones de los sucesivos gobiernos para explicar y defender los fundamentos de nuestro régimen democrático y Estado de derecho ante la campaña internacional de desprestigio alentada por los independentistas".