Los arrestados han revelado condiciones de trabajo de semi-esclavitud, y 3 de ellos son considerados víctimas de trata

MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Nacional ha puesto en funcionamiento un impresionante dispositivo en el que han participado cuatro jueces de instrucción, seis fiscales, seis letrados de la administración de justicia, casi una treintena de funcionarios, seis intérpretes y numeroso personal forense y policial para tomar declaración y tramitar desde el pasado lunes la extradición de 279 ciudadanos chinos detenidos en una macro operación contra una red de fraudes telefónicos masivos a otros compatriotas que operaba desde chalés clandestinos, principalmente en Madrid. Del total, 234 han ingresado en diferentes prisiones y 45 han quedado en libertad.

Del total de ciudadanos chinos detenidos -la gran mayoría han manifestado que son taiwaneses y han rechazado ser entregado a las autoridades del gigante asiático-, tres han sido reconocidos por el juez a los que ha correspondido tomarles declaración como víctimas de trata.

Todos ellos han ido llegando por tandas a la Audiencia Nacional desde el lunes, trasladados en autobuses desde las dependencias policiales con excepción de 30 que fueron arrestados en Alicante y que han sido interrogados por las autoridades judiciales en esa ciudad.

DISTRIBUIDOS POR CHALETS

Los implicados, según fuentes jurídicas, han negado ser conscientes de haber cometido estafa y han señalado en muchos casos haber llegado a España creyendo que iban a ejercer de guías turísticos. Al llegar a nuestro país eran repartidos por diferentes chalets y allí recibían un cursillo de tele-operadores que les preparaba para ejercer lo que sería su trabajo.

Por su parte, las tres víctimas de trata han revelado condiciones de semi-esclavitud y que eran encerrados en dichos lugares de trabajo.

Las cuatro 'maratonianas jornadas de puesta a disposición de los detenidos ante el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata -que ha sido ayudado por sus compañeros Santiago Pedraz, Carmen Lamela y Alejandro Abascal.

Ante la inexistencia de convenio de extradición simplificada con China no se les ha preguntado, como es habitual en el procedimiento abreviado, si aceptaban ser entregados a su país de origen, si bien muchos de ellos han revelado que son taiwaneses y se oponen a ser entregados al país que les reclama.

Ahora, las autoridades de ese país tienen un plazo de 40 días para entregar toda la documentación relativa a estas personas, cuyo estudio por diferentes secciones de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional determinará el futuro de todos los detenidos.

CASI UN CENTENAR DE ABOGADOS DE OFICIO

Para poder sacar adelante la tramitación de todas estas extradiciones, según las mismas fuentes, los funcionarios de la Audiencia Nacional, especialmente los adscritos al Juzgado Central de Instrucción número 5, han trabajado sin apenas parar para comer o dormir -- en algún caso alguno de ellos se ha comido el bocadillo que uno de los ciudadanos chino detenidos había dejado sin probar--.

A todo el personal del juzgado hay que sumar el total de 95 abogados de oficio que han participado en toda la tramitación, asistiendo a los detenidos en sus declaraciones policiales, registros en los chalets intervenidos y en sus testificales ante los cuatro jueces que han colaborado.

Por todo ello, el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, ha felicitado personalmente a los funcionarios y ha anunciado que la próxima Sala de Gobierno de la Audiencias Nacional hará un reconocimiento expreso a todos los profesionales que han trabajado estos días en la causa.

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