Aznar niega conocer a Correa, que hubiera 'caja b' en el PP y que cobrara u ordenara sobresueldos ilegales

Comisión de Investigación sobre la presunta financiación ilegal del Partido Popu
Marta Fernández Jara - Europa Press
Actualizado 18/09/2018 15:49:16 CET

Lamenta que en España los políticos tengan "encima una presunción de culpabilidad" y dice que no deben dimitir por ser investigados

MADRID, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

Bronca entre Aznar y Rufián, con acusaciones mutuas de "golpismo" y alusiones a Corleone y la boda en El Escorial

El expresidente del Gobierno y del PP, José María Aznar, ha proclamado este martes que "no existe ninguna caja b" en su partido, ha negado que cobrara u ordenara el pago de sobresueldos "ilegales" a dirigentes de la organización que presidió entre 1990 y 2004 y se ha desvinculado por completo del cabecilla de la red 'Gürtel' Francisco Correa, con el que ha negado tener cualquier relación de "amistad" a pesar de que asistió a la boda de su hija en 2002. De hecho, ha afirmado en varias ocasiones que ni le conocía ni le contrató.

Así lo ha asegurado Aznar durante su comparecencia ante la comisión del Congreso que investiga la supuesta financiación ilegal del PP y ante la que ha recalcado que, en las "más de mil páginas" de la sentencia de la Audiencia Nacional que condenó al PP como partícipe a título lucrativo de la 'Gürtel' pasado mes de mayo, no hay "ni una sola prueba" de la existencia de esa supuesta contabilidad en negro.

"No existe ninguna 'caja b'. Otra cosa distinta es que haya personas que se hayan situado fuera de la ley. Desconozco lo que se refiere a esos papeles, cualquier anotación en ellos no tiene fundamento", ha dicho al ser interrogado sobre 'los papeles de Bárcenas'.

Cuando el portavoz del PSOE Rafael Simancas le ha preguntado si las iniciales 'JM' que aparecen en esa contabilidad paralela son las suyas, Aznar ha indicado que nunca ha recibido ni ordenado ningún ingreso de pago que no sea legal. Sí ha admitido que pudo "haber ayudado a personas perseguidas que sufrían los embates del terrorismo y pasaban momentos muy malos y penosos".

Además, ha detallado que durante su etapa como diputado y como presidente del PP cobraba por ambos cargos y lo declaraba a Hacienda. Después, cuando fue elegido presidente del Gobierno sólo percibía su retribución como jefe del Ejecutivo y la "liquidación" que le correspondía por su "anterior trabajo". Es más, ha hecho hincapié en que, durante esta etapa consignó como retribuciones en especie su residencia en La Moncloa.

LA FRUSTRACIÓN DEL TAMAYAZO

El primero que le ha interrogado ha sido Simancas, quien ha sacado a colación el llamado 'tamayazo' de 2003, la "compra" de dos diputados del PSOE para "robar" a la izquierda el Gobierno que iba a presidir él. Aznar le ha aconsejado que supere su "frustración" porque en política hay "maneras de reinventarse". "Algún día habrá sentencia y quedará demostrado que el PP tuvo mucho más que ver con aquello", le ha replicado el diputado socialista.

Ya en esa primera tanda de preguntas, Aznar ha enfatizado que el PSOE es el único partido condenado por financiación ilegal y ha subrayado que los socialistas tienen a "320 imputados en toda España". "Igual ustedes dan alguna razón a los españoles para estar hastiados", le ha espetado a Simancas.

Aznar, que ha proclamado su "orgullo" por haber presidido el PP y por la "hoja de servicios" del partido, ha llegado a decir que no se siente "responsable" de los casos de corrupción que ha habido en España pero tampoco "indiferente", y ha expuesto su tesis sobre las responsabilidades políticas.

A su juicio, es "un error" sostener que éstas las determinan los tribunales y que "toda persona, por el hecho de estar investigada tiene que dimitir de un cargo". "Eso --ha advertido-- es poner la política en manos de la Justicia y, cuanto más se insista en ello más se desequilibrará el Estado de Derecho.

"Ahora, si los dirigentes políticos dimiten del ejercicio de sus funciones y traspasan la responsabilidad a otro poder del Estado no deben quejarse si ese poder del Estado actúa", ha puntualizado lamentando que ahora "todo el mundo tiene encima una presunción de culpabilidad por estar en la vida política".

"MÁS HUMILDE Y MENOS CHULESCO"

Durante su intervención, Oskar Matute, de EH Bildu, le ha recriminado que "no fuera capaz de oler la corrupción aunque le pasara a un palmo de su narices" y que viera "armas de destrucción masiva a 5.000 kilómetros que nadie veía y no los sobres que todo el mundo vio" en Génova.

El diputado de Ciudadanos, Toni Cantó, ha admitido que le hubiera gustado ver a un Aznar "más humilde y menos chulesco", le ha afeado su "olfato" para elegir a los miembros de su gobiernos. El expresidente se ha defendido asegurando que no tenía dotes de adivino para poder saber qué iban a hacer sus ministros "diez años después" de compartir gabinete con él y que únicamente uno de ellos está "condenado por sentencia firme" y, ha añadido, por un acto que no tiene que ver "con su acción de gobierno".

Se refería a quien su ministro de Medio Ambiente Jaume Matas, implicado en varias causas por corrupción y que ya ha sido condenado en sentencia firme por el Tribunal Supremo por un delito de cohecho pasivo por la contratación ficticia de su mujer en un conocido hotel de Mallorca, cuando él era presidente de Baleares.

También en respuesta a Cantó ha subrayado que ha "combatido y detestado la corrupción" y que siempre que ha tenido conocimiento de un problema de este tipo y ha "tenido que actuar" lo ha hecho, aunque los implicados fueran presidentes de comunidades autónomas.

CATALUÑA, ETA, ARABIA Y HASTA FRANCO

Por lo demás, Aznar ha aprovechado para sacar a colación el desafío soberanista en Cataluña, la venta de armas a Arabia Saudí, la exhumación de los restos de Franco, o el intento de equiparar a "víctimas y verdugos" en el relato de la actividad de la banda terrorista ETA.

Así, se ha burlado de las rectificaciones del Gobierno en el asunto de la venta de bombas de precisión a Arabia Saudí, lo que ha llevado a PSOE y ERC a recordarle que llevó a España a una guerra ilegal como fue la contienda de Irak.

La crisis política catalana ha irrumpido en la comisión cuando ha llegado el turno del diputado de ERC, Gabriel Rufián, a quien, en un tenso rifirrafe, Aznar ha acusado de pertenecer a un partido "golpista" que quiere "destruir" España y tiene a sus representantes en prisión "por rebelión, sedición, enfrentamiento a la autoridad y violencia". "Golpista su partido", le ha replicado Rufián, que se ha remontado incluso al año 1936.

Y ha sido en su 'duelo' con el portavoz de Bildu cuando Aznar ha hablado de ETA. Después de que el expresidente expresara su preocupación por la situación del exministro Eduardo Zaplana, que está en prisión preventiva y padece leucemia, Matute se ha referido a los presos de la banda terrorista, una comparación que Aznar ha tildado de "absurda".

"Me parece excesivo hasta para alguien de su partido, que se llamaba Batasuna, y era parte de ETA", ha soltado Aznar, quien ha enfatizado que las víctimas del terrorismo siempre tendrán su apoyo. Matute le ha aclarado que Batasuna no es su partido aunque ha dicho entender que el expresidente lo desconozca, dada su "desconexión" de la política. "Salvo para aupar al líder de otro partido cuando el suyo le caía mal", le ha espetado, en referencia a Albert Rivera y Mariano Rajoy.

Aznar también ha dejado caer un comentario sobre la decisión del Gobierno de exhumar los restos de Franco al decir que el país está "demasiado entretenido en cosas de hace 40 años, abriendo tumbas de hace 40 años y teniendo broncas sobre el pasado" cuando, a su juicio, hay graves problemas que atender.

BORRAR SU "BRILLANTE GESTIÓN"

Como es habitual, el PP no ha utilizado su turno, para interrogar al compareciente, sino para desacreditar una comisión que tiene recurrida ante el Tribunal Constitucional y recriminar al PSOE y la oposición que su único objetivo sea "liquidar al PP".

"Por mucho que lo digan, la sentencia no condena al PP a ningún delito", ha remarcado Eloy Suárez, quien ha acusado al resto de grupos de querer "borrar y reescribir" el proyecto político de Aznar y su "brillante gestión" y presentar al PP como "algo siniestro".

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