Castellví reconoce que los binomios de Mossos tenían la orden de "dialogar" el 1-O y que no se utilizó la BRIMO

SEÑAL DE TV DEL TRIBUNAL SUPREMO
Actualizado 07/03/2019 20:30:26 CET

Los Mossos avisaron a Puigdemont, Junqueras y Forn de una "escalada de violencia" el 1-O

Admite que se pudieron hacer "comprobaciones de matrícula" pero niega un espionaje premeditado a la Policía y la Guardia Civil

MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

El jefe de Información de los Mossos durante el referéndum del 1-O, Manel Castellví, ha reconocido en su declaración en el juicio por el 'procés' independentista en el Tribunal Supremo que los binomios de la policía catalana tenían la orden de "dialogar" y "mediar" con los concentrados en los centros de votación y que no se utilizó la unidad de 'antidisturbios' de la BRIMO. También ha dicho que se pudieron hacer "comprobaciones de matrícula", pero ha negado un espionaje premeditado de la actuación de Policía y Guardia Civil.

Con continuas preguntas y repreguntas, el fiscal Javier Zaragoza ha cuestionado al testigo por la actitud de las parejas de Mossos durante el 1-O, a lo que ha contestado: "Su misión era dialogar, mediar con los concentrados, ya teníamos las previsiones de que los colegios tendrían actividades", si bien en otro momento ha manifestado que "se utilizó la fuerza" por parte de estos agentes.

Según este mando, los Mossos tenían la orden de "intentar el cierre de los locales", cumpliendo con el mandato del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), "lo que se consiguió en 24 centros fue que no se constituyeran a primera hora". "Ya teníamos previsiones de que la mayoría de colegios tendrían actividades", ha incidido, pese a que en las jornadas previas se desplegó un trabajo de apercibimiento que concluyó con el levantamiento de 4.469 actas y la advertencia a 943 responsables "que fueron identificados".

Su previsión procedía, según ha reconocido ante la Sala, del llamamiento por redes sociales para ocupar con "actividades lúdicas" los centros de votación, que fue realizado por diferentes colectivos tal y como su departamento reflejó en un informe. Estaban detrás el programa escuelas abiertas, estudiantes de secundaria y universitarios en huelga, agricultores y también "organizaciones soberanistas" como la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Ómnium Cultural y también los CDR.

Aún así, ha asegurado que la BRIMO se reservó en Barcelona para manifestaciones que les preocupaban "bastante", aunque luego "no tuvieron mayor trascendencia". También ha aludido al partido de fútbol entre el FC Barcelona y Las Palmas, que se jugó a puerta cerrada en señal de protesta por la actuación de la Policía y la Guardia Civil.

Castellví ha reconocido que la orden de la Fiscalía Superior de Cataluña y luego del TSJ era que la Policía y la Guardia Civil actuaran en "auxilio" de los Mossos. Ha negado un espionaje a los coches de las Fuerzas de Seguridad del Estado, aunque matizando que los mossos "tienen obligación de trasladar las novedades que se van sucediendo".

"Si aparece un vehículo de Guardia Civil o Policía, pues igual como si aparece una ambulancia, el CECOR (Centro de Coordinación de los mandos de los Mossos) era informado. De seguimientos nunca se dio esa orden ni me consta que se hicieran", ha comentado.

El fiscal le ha preguntado entonces si lo que se ordenó fue consultar matrículas de vehículos camuflados". "Lo desconozco", ha respondido antes de añadir: "Que se hagan comprobaciones de matrícula puede ser, pero si sabes que son de Guardia Civil no es necesario".

LOS CDR Y EL 20-S

El testigo ha eludido casi todas las preguntas referidas al cerco a la Consejería de Economía del 20 de septiembre registrada por orden judicial, ya que estuvo de viaje entre los días 16 al 24. "Sin ánimo de mentir creo que se denunciaron a dos personas que habían robado unas mochilas", ha dicho, si bien después ha reconocido que no se tomó declaración ni se detuvo a nadie, tampoco a los líderes de ANC y Ómnium pese a reconocerles como organizadores de la protesta.

En otro momento de su declaración Castellví se ha referido a la masiva concentración frente a la Consejería de Junqueras como un ejemplo de la "rapidez en la convocatoria de concentraciones" por parte de los grupos a los que se ha referido indistintamente durante su declaración como de "independentismo revolucionario" e "independentismo radical" .

A largo de su intervención, en la que se ha expresado de modo vacilante y sin terminar la mayoría de las frases, Castellví se ha referido en varias ocasiones a que unos de los "grandes retos" de la prefectura de los Mossos --de la que él no formaba parte al ser comisario general de Información, según ha dicho-- era identificar a los grupos llamados CDR, unos 42 en su origen constituido para "defender el referéndum", y donde había "desde personas más próximas a la ANC hasta gente de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca o gente de la CUP" que convocaban desde "chocolatadas" hasta asambleas.

En este punto, preguntado por Zaragoza si en estos grupos se detectaban prácticas de entrenamiento para la formación de "murallas humanas", el mando de los Mossos ha contestado que lo que se percibió es que cuanto más se acercaba el 1-O eran cada vez más "cuantiosos"

También a preguntas de Zaragoza el comisario Castellví ha cuantificado en 7.850 agentes el operativo de Mossos desplegado en la jornada del referéndum.

En otro momento de su declaración, que se ha prolongado durante algo más de tres horas, Castellví ha reconocido también que pudo ver por televisión a algún agente cuya actitud "no era acorde a lo que debe ser un policía de Mossos" y que tuvo conocimiento de que el mayor Josep Lluis Trapero abrió una investigación en asuntos internos cuyo resultado desconoce.

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