PAMPLONA, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los centros de tatuajes y piercing de Pamplona cuentan con una buena limpieza e higiene, pero fallan en información al usuario, según un estudio de Consumer Eroski que analiza 160 centros dedicados a esta actividad en 18 capitales del país.
En el caso de Pamplona, se visitaron ocho centros (todos ellos establecimientosespecíficos) donde se realizan piercing y tatuajes. La nota global obtenida una vez realizado el examen exhaustivo al que Consumer Eroski sometió a estas instalaciones es un suspenso (un 'regular'), que es la media de las 18 capitales.
Aunque en el apartado de limpieza e higiene los centros pamploneses lograron un 'bien' (el índice medio nacional es idéntico), la información facilitada al cliente fue insuficiente y recibió un rotundo 'mal', tanto en el caso de las perforaciones corporales como de tatuajes, que de nuevo es la misma media de las 18 ciudades analizadas.
Por último, el apartado reservado a los precios logró un aprobado justo ('aceptable'), ya que, el coste medio de un piercing (el más económico) supera la media nacional, 38 euros frente a 30, mientras que en tatuajes, por el contrario, el precio medio (por un dibujo sencillo y pequeño en blanco y negro) rebaja la cifra media del informe, 58 euros frente a los 61 de media. La horquilla de precios en los ocho centros pamploneses visitados va de los 45 euros a los 31 por una perforación corporal y de los 100 a los 40 euros para un tatuaje.
En comparación con los resultados del anterior estudio realizado por Consumer Eroski en 2004, la situación de los centros de tatuaje y piercing estudiados en Pamplona ha mejorado sensiblemente, al pasar de una valoración de 'muy mal' a un 'regular', aunque no logra el aprobado.
En información facilitada al cliente, se ha pasado de un 'muy mal' al 'mal'. Por elcontrario, la mejora en limpieza e higiene ha sido muy significativa. Del inapelable 'mal' de hace cuatro años se ha pasado a un 'bien'. Además, en ese intervalo de cuatro años, el coste medio de los tatuajes apenas ha experimentado subida (de 55 euros en 2004 a los 58 actuales), mientras que, en el caso contrario, el precio de un piercing ha bajado 7 euros (de 45 a 38 euros que se paga de media en los centros navarros visitados).
La conclusión más clara que se extrae de los centros analizados en Pamplona responde a la escasa información que facilitan a un cliente cuando éste está interesado en hacerse un piercing o un tatuaje. Los establecimientos visitados en la capital navarra se encuentran entre los que peores notas han obtenido en este aspecto. Así, los técnicos de la revista comprobaron que apenas se contaba con información expuesta sobre recomendaciones higiénico-sanitarias del local y la zona de tatuajes, o sobre los cuidados posteriores que los propios clientes deben seguir de manera escrupulosa en sus casas (en uno de los centros ni siquiera se lo explicó el propio personal de la tienda, algo que sí se observó en elresto de centros visitados).
Asimismo, en ninguno de los ocho locales de Pamplona se observó ni un solo cartel con los materiales que se emplean para realizar esta decoración corporal o sobre los posibles peligros o consecuencias de esta actividad. Además, en ningún local se preguntó a los técnicos de la revista, supuestos clientes, si tenían alergias o enfermedades y tampoco se les comentó que no debían tomar alcohol/drogas dos días antes de realizar el tatuaje.
Una situación que se repitió en el caso de los centros que hacen perforaciones corporales y que fueron examinados por los técnicos de Consumer Eroski. En el caso de las perforaciones, todos los centros recomendaron un piercing de acero quirúrgico o titanio (lo más adecuado).
En limpieza e higiene, todas las zonas de trabajo y atención al público estabandebidamente separadas en todos los centros; todos los materiales ordenados, limpios y perfectamente guardados y ni rastro de suciedad en suelos y paredes (salvo un establecimiento que dejaba mucho que desear en este aspecto). En ningún centro de los visitados se permitió observar in situ la colocación de un piercing o la realización de un tatuaje, por lo que no se pudo comprobar si los profesionales llevaban mascarilla, guantes de látex de un solo uso, ropa adecuada, si la camilla estaba limpia o si se lavaban las manos con frecuencia antes, durante y después de su trabajo.
CENTROS ANALIZADOS
Consumer Eroski visitó para la elaboración del estudio un total de 136 centros dedicados en exclusiva a estas prácticas y 24 centros que las combinan con otros servicios de belleza y estética, en A Coruña, Alicante, Almería, Barcelona, Bilbao, Córdoba, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, San Sebastián, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza.
Para recopilar la información necesaria, los técnicos de Consumer Eroski se personaron en cada uno de los centros haciéndose pasar por clientes interesados en un tatuaje (siempre el mismo: una pequeña letra china en blanco y negro) y en el piercing máseconómico de acero quirúrgico.
El tatuaje y la perforación corporal (piercing) están muy vinculados a las modas ytendencias urbanas, pero no son en absoluto asuntos banales, ya que, precisan una intervención invasiva que exige una información detallada y el cumplimiento riguroso de estrictas medidas higiénicas, sanitarias y de limpieza. El objetivo no es otro que evitar que una mala praxis o una decisión precipitada generen efectos perniciosos.