Actualizado 25/10/2007 21:57 CET

Cercanías.- El Govern dice que si Zapatero hubiera cesado antes a Álvarez no hubiera habido tantas incidencias

Advierte de que no aceptará "el traspaso de un problema" y no asumirá Cercanías hasta que no se den las condiciones

BARCELONA, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente de la Generalitat, Josep Lluís Carod-Rovira, consideró hoy que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "desaprovechó la oportunidad de la última remodelación de gobierno" para cesar a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, convencido de que si lo hubiera hecho entonces, Catalunya se hubiera "ahorrado algunas de las escenas" que ha vivido en los últimos días, en referencia a las incidencias en el servicio de Cercanías de Renfe a causa de las obras del AVE.

Preguntado como vicepresidente del Govern sobre si la ministra debía dimitir, Carod se pronunció de esta forma, aunque también puntualizó que sería "un error" considerar que "los problemas de las decenas de miles de personas" que se han visto afectadas por las últimas incidencias "cambian o desaparecen simplemente al cambiar o desaparecer de la titularidad del Ministerio".

Carod remarcó que el problema no parte de "una persona determinada", sino que "lo que ha de cambiar es la tradicional política de dejadez de los gobiernos españoles hacia Catalunya" que practica también, dijo, el PSOE y a lo que atribuyó los recientes problemas. El vicepresidente evitó así pedir de forma explícita la dimisión de la ministra, como lo evitó también ayer el presidente de la Generalitat, José Montilla, pese a la exigencia que todos los partidos menos el PSC hicieron en este sentido en el Parlament.

Tras la reunión del Consejo de Impulso y Seguimiento del despliegue del Estatut, que se celebró hoy en la Generalitat con todos los grupos parlamentarios, Carod explicó que, por el momento, "no hay variación en la fecha" prevista, el 1 de enero, para iniciar de forma efectiva el traspaso de Cercanías de Renfe a la Generalitat, pero sí insistió en que esta transferencia no se podría llevar a cabo en ese calendario si persisten las condiciones actuales.

"NO QUEREMOS QUE SE NOS TRASPASE UN PROBLEMA".

"No estoy en condiciones ni de dejar la fecha como firme ni de asegurar que no vayamos más allá" para iniciar el traspaso, señaló Carod, argumentando que "hoy, finales de octubre, no se dan las condiciones para que este traspaso se pueda efectuar" y advirtiendo al gobierno central de que, si no se solventan los problemas en la red el Gobierno catalán, no aceptará que "se le traspase un problema".

Carod insistió en que "el Govern asumirá su responsabilidad cuando se den las condiciones de calidad del traspaso y los recursos económicos" suficientes y dijo que "ojalá" pudieran darse esas condiciones en enero, pero advirtió de que si no era así no se asumiría.

Así, aunque el calendario se mantiene, Carod señaló que "las circunstancias dirán si es realista o no que se mantenga la fecha" en función de cómo evolucionen las condiciones del servicio en los dos meses que quedan hasta enero.

Hasta entonces, explicó que Gobierno y Generalitat siguen negociando "cuál ha de ser el modelo de traspaso", en el que aún está por ver "qué operador se hace cargo" del servicio: "Si se encarga a la Renfe actual, si la Generalitat crea una empresa propia" o lo encarga a Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).

En la reunión del comité, CiU propuso además la "necesidad de disponer de una auditoría externa independiente" de Cercanías de Renfe "en el momento en que se produzca el traspaso", una cuestión que Carod aseguró que el Govern "no descarta, sino que, de hecho, era un punto previsto en el modelo de traspaso" que se está acabando de definir.

Por su parte, el representante de CiU en la reunión, Álex Bas, denunció que, a la vista de las actuales circunstancias, el traspaso de este servicio en enero "será prácticamente imposible" y criticó que el Govern "mantenga aún la fecha prevista". También el portavoz parlamentario de ERC, Joan Ridao, insistió en que "sería un error" asumir Cercanías "si persisten las incidencias".

Ridao volvió a reclamar la dimisión de la ministra Álvarez, remarcando que es una petición de "la práctica unanimidad del Parlament", y replico al ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, cuando dijo que ha faltado "pedagogía" para explicar las deficiencias del servicio y de las obras del AVE a la ciudadanía, cuando "lo que ha fallado es la mala gestión, la ineficiencia y la baja inversión acumulada".

También el diputado y representante del PP de Catalunya, Rafael López, que sustituyó a Carina Mejías, consideró que el Gobierno catalán "debería recoger esta petición casi unánime" del Parlament y exigir a Zapatero que haga dimitir a la ministra. El representante de ICV-EUiA, Lluís Postigo, también remarcó que la postura de su grupo "está muy clara" al respecto, a favor de hacer dimitir a la ministra "aunque no se ha tratado este tema en la reunión de hoy".