Conde-Pumpido plantea la especialización de los juzgados de la Audiencia Nacional para evitar al "juez omnisciente"

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 13 febrero 2008 16:14

MADRID 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, propuso hoy una especialización de los juzgados de la Audiencia Nacional que acabe con la actual figura del "juez omnisciente", y agregó que pretender perpetuar la idea de magistrado que entiende de todo "constituye una auténtica irresponsabilidad, directamente perjudicial para la calidad de la Justicia".

Conde-Pumpido se refirió a esta reforma durante su intervención hoy en el Foro Nueva Economía, donde leyó un discurso titulado "los nuevos retos de la Justicia" en el que también planteó la necesidad de "redimensionar" la respuesta penal para adaptarla a las nuevas clases de delitos y de delincuentes, así como de reforzar la cooperación internacional. Entre los presentes se encontraban el presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar y los magistrados de este órgano Baltasar Garzón y Javier Gómez Bermúdez.

Respecto de la Audiencia Nacional, a la que se refirió como el órgano que afronta "las amenazas más graves para la democracia", dijo que no se puede pretender que sus magistrados "deban escrudiñar contabilidades creativas por la mañana, lidiar con la sordidez irracional del terrorismo a medio día y perseguir organizaciones de narcotraficantes por la tarde".

Añadió que la citada especialización debería abordarse a lo largo de la próxima legislatura, creando juzgados centrales de Instrucción y Salas dedicados en exclusiva al terrorismo, los delitos económicos o al ejercicio de la jurisdicción extraterritorial, lo que constituiría "una punta de la lanza en la línea de optimización" de los recursos de la Administración de Justicia.

Para avanzar en este sentido "va a ser inevitable romper algunas convenciones", según Conde-Pumpido, y en ese sentido cree que debe reconsiderarse el "cómo, cuando, por qué y por quien se adopta la decisión de judicializar los asuntos".

REFORMA DE LA LECr.

"Una verdadera policial judicial, mejor comunicada con un fiscal más operativo en la dirección de la investigación, podría aliviar la inútil congestión procesal que padecemos, sin mermar las garantías de los justiciables, amparadas por un juez en funciones de tal, en posición de verdadera equidistancia", agregó el fiscal general.

Entre sus propuestas de futuro, subrayó la necesidad de adoptar un cambio de mentalidad para configurar la reacción penal ante el delito, pues las respuestas actuales están más concebidas para perseguir los delitos tradicionales que para hacer frente al reto de los 'hackers' o el espionaje industrial.

"Al hablar de inseguridad ciudadana seguimos pensando en los asaltantes callejeros -dijo-. Así que no debería extrañarnos que cuando logramos sentar en el banquillo a los defraudadores, a los blanqueadores, a los que apretando un botón hacen tambalearse el mercado de cuya estabilidad depende el futuro de nuestros hijos, estos sujetos todavía exclamen, asombrados, que los estamos tratando 'como si fueran delincuentes'".

NUEVOS DESAFÍOS.

Entre los nuevos desafíos, Conde-Pumpido citó las técnicas abusivas de captación de negocio, los atentados contra los derechos del consumidor, la invasión "incontrolada e impúdica" de la intimidad de las personas, incluso de los menores, y el "preocupante surgimiento de episodios xenófobos y de trasfondo discriminatorio".

Frente a ellos, según el principal representante del Ministerio Público, "no sirve un Estado de Derecho de papel", y tampoco bastan las reformas legales.

"Si los españoles llegan a la conclusión de que el sistema está desbordado, se ha quedado viejo y no responde a sus demandas, acabarán rechazándolo o, lo que es peor, abandonándolo a quienes, con fines espurios y abusivos, busquen precisamente enredar los problemas o enterrar sus delitos en un laberinto burocrático", apuntó.

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