Actualizado 30/09/2008 18:22 CET

Condenan a 14 años de prisión a dos personas que secuestraron a un pontevedrés y encañonaron a un Guardia Civil

PONTEVEDRA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

La sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra, que es firme tras haber sido adoptada de conformidad entre las partes, condena a 14 años de prisión a Milton César Martínez Heredia, y Claudio Esperón Carballa, tras asumir los acusados la autoría de una larga lista de actividades criminales.

En concreto la petición del Ministerio Fiscal, representado por César del Pozo, es de cuatro años de cárcel por el delito de detención ilegal, tres años y seis meses por robo de vehículo, tres años y un día por atentado contra la autoridad, por una falta de desobediencia, seis meses, por tenencia ilícita de armas un año y dos más por depósito de munición.

Según admitieron los condenados el 21 de febrero de 2007, "con evidente ánimo de obtener un beneficio económico" encañonaron con una pistola al propietario de un BMW de Santiago de Compostela cuando éste salía del vehículo para abrir la puerta de su garaje, desplazándose en él por varias localidades cercanas durante varios días.

Dos días más tarde, a altas horas de la madrugada, en el denominado Alto da Rocha, en el trayecto de la carretera que une las localidades de Chapa y A Estrada, interceptaron al conductor de un Peugeot 205, forzándole a salir del vehículo también a punta de pistola y con la cara cubierta con pasamontañas.

Al grito de "esto es un atraco" le amenazaron de muerte, robándole la cartera con 450 euros, la tarjeta de crédito y el teléfono móvil, tras lo cual le obligaron a meterse en el maletero del BMW robado dos días atrás, abandonándolo veinte minutos más tarde en una pista forestal con el secuestrado en su interior.

Horas más tarde se dirigieron a Lalín, a bordo del Peugeot siendo localizados por agentes de la Guardia Civil que emprendieron una persecución por los alrededores de la capital del Deza, hasta llegarles a acorralar a la altura de una desviación de la carretera que une las localidades de Prado y Vilatuxe.

Obligados a huir a pie, en ese momento, Milton César encañonó con su pistola a uno de los agentes de la Guardia Civil durante breves instantes, siendo necesaria la intervención de un segundo agente de Vila de Cruces, que en un momento de descuido, logró arrebatarle el arma y reducirlo tirándolo al suelo, tras lo cual reveló el paradero del secuestrado.

A los condenados se les incautaron numerosas armas de fuego sin número de identificación, así como también grandes cantidades de munición.