La diputada del PP, Ana Vázquez, tras ser expulsada por llevar un bote de gas pimienta durante una sesión de control al Gobierno, en el Congreso - Jesús Hellín - Europa Press
MADRID, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Congreso ha puesto fin este martes a la tramitación del expediente sancionador abierto a la diputada del PP Ana Vázquez por exhibir un bote de gas pimienta en el Pleno del Congreso debido a la disolución anticipada de las Cortes con motivo de la convocatoria de elecciones generales el 29 de noviembre.
El PSOE y Sumar, que tienen mayoría en el órgano de gobierno de la Cámara, ya habían decidido imponerle una sanción de una semana de suspensión de empleo y sueldo, e incluso ya habían previsto aplicarla en la primera semana de noviembre, donde no estaba previsto ningún Pleno, por lo que Ana Vázquez se habría visto privada de la posibilidad de votar sin afectar al juego de mayorías de la Cámara.
Sin embargo, la propuesta de la Mesa debía ser votada en el Pleno del Congreso y la disolución de las Cortes ha puesto fin al procedimiento ya que no se puede celebrar la sesión plenaria que exige el reglamento para refrendar la sanción.
REPRUEBAN SU CONDUCTA POR SER DE "UNA INDUDABLE GRAVEDAD"
En todo caso, desde la Mesa de la Diputación Permanente se ha amonestado a la diputada 'popular' porque el incidente que protagonizó en la citada sesión plenaria son de "una indudable gravedad". Según arguye, la introducción de armas en el recinto parlamentario está "completa e incondicionalmente" prohibida por el Reglamento y "se trata de un límite que ningún otro diputado o diputada había superado en este periodo constitucional".
"Las personas responsables no deben confundir la imposibilidad de imponer una sanción a causa de la disolución anticipada del Congreso con una condonación de su conducta", señala la Mesa en un escrito, al que tuvo acceso Europa Press.
En dicho escrito se subraya que Vázquez --que sigue siendo miembro de la Diputación Permanente-- es "políticamente responsable de una infracción grave del Reglamento" por introducir en el recinto parlamentario un "arma" que afectó a "decenas de personas", una de ellas con una baja médica, obligó a desalojar dependencias en tres edificios distintos y causó daños económicos "considerables".
"Su comportamiento en el hemiciclo, su decisión de exhibir durante unas horas un espray de gas pimienta en el recinto de la Cámara y su intento de descargar la responsabilidad en un subordinado" son, a juicio de la Mesa, conductas "reprobables y dañinas" para las Cortes Generales.