Publicado 17/06/2015 19:00CET

El Congreso ratifica el compromiso de España con la destrucción de bombas de racimo

Fachada Del Congreso De Los Diputados
EUROPA PRESS

MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Congreso de los Diputados ha dado el visto bueno este miércoles a la reforma de la Ley de 1998 de prohibición total de minas antipersonal y armas de efecto similar para incluir los compromisos adquiridos por España al adoptar la Convención sobre municiones en racimo y el Protocolo sobre restos explosivos de guerra de la Convención sobre ciertas armas convencionales.

Esta modificación estaba pendiente desde el otoño de 2013, cuando el Gobierno envió a las Cortes Generales el proyecto de reforma, si bien España ya había finalizado la destrucción de todo su arsenal de bombas de racimo cuatro años antes.

La reforma aprobada este miércoles afecta a prácticamente la totalidad de la mencionada ley, pues actualiza todo su articulado e incorpora en él referencias a las municiones en racimo y los restos explosivos de guerra, de acuerdo con las nuevas obligaciones asumidas por España al adoptar los citados instrumentos internacionales.

La Convención sobre las municiones en racimo, relativa a la prohibición del empleo, la producción, el almacenamiento y la transferencia de estas armas fue aprobada el 30 de mayo de 2008. El instrumento de ratificación por parte de España fue depositado el 8 de junio de 2009.

A LA CABEZA EN LA APLICACIÓN DE LA CONVENCIÓN

La finalidad de esta Convención es velar por que estas armas no vuelvan jamás a emplearse y se destruyan decenas de millones de submuniciones en racimo. Tras haber destruido ya las municiones en racimo de las Fuerzas Armadas españolas, con la modificación de la ley de 1998 España se incorpora al grupo de Estados que se hallan a la cabeza de la comunidad internacional en la aplicación de la Convención.

La nueva ley establece la prohibición total del empleo, almacenamiento, conservación, transferencia o exportación a cualquiera, directa o indirectamente, de las minas antipersonal, municiones en racimo, bombetas explosivas y armas de efecto similar. También queda prohibida su publicidad y financiación así como ayudar, alentar o inducir a participar en estas actividades y la infracción de esta norma será sancionada por el Código Penal.

Aunque España ya lo hizo hace años, la ley también obliga al Estado a "destruir o garantizar la destrucción de todas las minas antipersonal y municiones en racimo, incluidas aquellas que pudieran ser descubiertas con posterioridad a la entrada en vigor de las convenciones y de haber destruido los arsenales existentes".

Todos los grupos parlamentarios se han felicitado por la aprobación de esta reforma, aunque el PSOE y UPyD han lamentado que haya tardado más de un año y medio en salir adelante. Tras obtener el visto bueno de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, la modificación de la ley pasará directamente al Senado para su ratificación.