Detenidos dos españoles y dos colombianos en Alcalá (Madrid) por la muerte del profesor que fue acuchillado y calcinado

Europa Press Nacional
Actualizado: miércoles, 9 julio 2008 15:21

ALCALÁ DE HENARES 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Policía detuvieron el pasado 2 de julio a dos ciudadanos españoles y a dos colombianos involucrados en el asesinato de Jorge Ropero, un profesor natural de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) cuyo cadáver acuchillado y calcinado fue encontrado en su domicilio en el mes de marzo.

En rueda de prensa, el comisario de Policía Nacional de Alcalá de Henares, Jesús Figón, acompañado del responsable de Seguridad del Consistorio, Javier Fernández Abad, explicó que el móvil del delito fue el robo, puesto que los supuestos autores se llevaron del domicilio de la víctima un ordenador y 2.000 euros, entre otros efectos personales. Según explicó el comisario, los detenidos eran conocidos del profesor asesinado y habrían accedido a la vivienda invitados por la propia víctima.

Los detenidos, todos vecinos de Alcalá, están acusados dos de ellos como autores del robo y los otros dos como autores de la muerte del profesor. El comisario, que no precisó ni la edad ni las iniciales de los arrestados, apuntó que algunos de los detenidos tenían antecedentes por tráfico de drogas. Además, mantuvo que Ropero falleció el sábado por la tarde y puntualizó que el incendio se produjo en la madrugada del domingo al lunes.

Ropero fue asesinado en su domicilio de la calle Escritorios, ocurrido el pasado 16 de marzo. El fallecido, de 36 años, fue apuñalado entre 30 y 40 veces, según la autopsia, y posteriormente fue calcinado en un incendio que provocó a su vez una explosión en el inmueble en el que residía.

Lo que en un principio parecía un simple incendio doméstico con el resultado de un hombre muerto, se convirtió, tras realizar la autopsia al cadáver, en un caso de asesinato realizado además con saña.

Los asesinos apuñalaron a Jorge Ropero varias decenas de veces, quien además presentaba la nariz rota y numerosas contusiones, y posteriormente provocó una explosión en el piso en el que residía, el 1º A de la calle Escritorios, para borrar posibles huellas. Esa explosión ocasionó un incendió que hizo que todos los vecinos de la corrala tuviesen que ser desalojados.

Según los vecinos de la zona, el fallecido no vivía sólo, convivía con su pareja sentimental, de profesión actriz. Los mismos testigos aseguraron que minutos antes de que se registrara la explosión vieron a una persona salir del inmueble. El joven asesinado era ex militar y en el momento de su asesinato era profesor de instituto y se encontraba en la ciudad complutense estudiando un máster.

Contenido patrocinado