MADRID, 22 Feb. (OTR/PRESS) -
Tanto el secretario de organización de ERC y de la sección local de Arbúcies y actual secretario de Organización del partido, Josep Carrapiço, como el alcalde de Sant Hilari Sacalm y presidente de Consejo Comarcal de La Selva, Robert Fauria (CDC), han presentado este viernes su dimisión a raíz de ser llamados a declarar en relación a la 'operación Manga'.
Carrapiço ha tomado esta decisión en cumplimiento de su compromiso ético y con la voluntad de no perjudicar al partido, y defenderá su inocencia ante la Justicia en caso de ser imputado, ha informado Esquerra en un comunicado.
La miembro de la Comarcal de ERC en La Selva, Carme Córdoba, también ha presentado su dimisión, y se ha dado de baja de militancia del partido republicano, que ha expresado su "consternación" por las dimisiones y ha puesto a disposición de la Justicia todos sus medios para esclarecer el caso.
Mientras tanto, en rueda de prensa este viernes en el Consejo Comarcal, Robert Fauria ha asegurado no sentirse culpable y tener la conciencia muy tranquila, ha pedido celeridad a la Justicia, y se considera "implicado circunstancialmente, de rebote".
Fauria ha explicado que no da "un paso al lado" y que, además de renunciar a la Alcaldía y la Presidencia del consejo, lo hará de su acta de concejal del Ayuntamiento y de consejero del organismo comarcal.
"Renuncio a todo: no seré consejero ni concejal. Renuncio a la política, pero no a mis ideales", ha añadido acompañado por el presidente de CDC en Girona, Pere Vila, y ambos han admitido estar preocupados por la judicialización de la política catalana, especialmente las formaciones nacionalistas, han dicho.
Fauria, que no ha dado ningún detalle sobre la investigación del caso Manga ya que se está bajo secreto de sumario, fue detenido el jueves y, según ha dicho, en ese momento decidió abandonar la política.
Después declaró el sábado en un juzgado de Lugo, y desde entonces está en libertad bajo fianza: "Ha sido durísimo, muy duro. Me han tratado bien pero ha sido muy duro, y el daño moral es irreparable".
En cuanto al presidente de CDC en Girona, Pere Vila, ha afirmado que la decisión de Fauria es "un gesto de alta política y que le honra".
RELIEVE ORDENADO
Fauria ha explicado que presentará oficialmente su renuncia a la Alcaldía y a la Presidencia del Consejo Comarcal en la convocatoria de los próximos plenos, ya que "el relevo debe hacerse de manera responsable y de forma ordenada".
Ha insistido en que su renuncia no llega por la presión de nadie, en que nunca ha querido aferrarse al cargo y en que su decisión ha estado influida por su estado anímico: "Espero que mi decisión sirva para quitar presión a ambos organismos".
Entró en la política en 1999, fue ocho años alcalde de Sant Hilari Sacalm, después estuvo cuatro en la oposición, y hace dos años recuperó la Alcaldía; como presidente del Consejo Comarcal de la Selva, este era su cuarto año en el mandato.
EL ALCALDE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA PERMANECE EN EL CARGO
Por su parte, el alcalde de Santiago de Compostela, Ángel Currás (PP), ha reiterado que no dimitirá de su puesto tras la imputación en la Operación Pokémon por supuesto tráfico de influencias.
"Evidentemente, no", ha respondido Currás preguntado en una rueda de prensa si va a seguir el camino del regidor Robert Fauria. Después de que los grupos del BNG y PSdeG hayan pedido de nuevo su dimisión, Currás destacado que la oposición "es muy libre" de pedir su cese, pero "una vez más incurre en contradicción", pues el exalcade socialista Xosé Antonio Sánchez Bugallo y el exedil Bernadino Rama "estuvieron imputados durante muchos meses y "lo que hizo el grupo del PSOE" fue "apoyarlos y afianzarlos como concejal y alcalde".
Y es que, a juicio del alcalde de Santiago de Compostela --que también está imputado por un presunto delito de prevaricación y acoso moral a un policía local--, "la incoherencia es clara" en la oposición, pues "ahora se pide la dimisión del alcalde, pero entonces no".
Por otra parte, ha asegurado "no tener constancia" de que pueda haber nuevas imputaciones de funcionarios del Ayuntamiento de Santiago investigados por la concesión en junio de 2012 de un contrato a la empresa GRS --cuyo adiministrador Alexandre Ros se encuentra en prisión en el marco de las actuaciones de la Operación Manga--, que no se llegó a ejecutar.
"No tengo constancia", ha remarcado Currás en un día en el que ha presentado la remodelación de su gobierno propiciada por la renuncia del exedil Albino Vázquez, quien fue detenido en el marco de la 'Operación Manga' y la marcha de la concejal Paula Prado para ser portavoz del PPdeG.