Archivo - El diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro Vidal. - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo
MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -
El diputado de ERC en el Congreso Francesc-Marc Álvaro Vidal asume que la izquierda en general y la socialdemocracia en particular han cometido el "error" de priorizar el debate sobre asuntos como el feminismo colocándolos en el "carril central" de sus preocupaciones y relegando a un segundo plano temas clásicos de la agenda social como la educación, la sanidad, el trabajo, las pensiones o la vivienda, algo que, a su juicio, ha "despistado" y "desorientado" a su electorado.
Así lo reconoce Álvaro Vidal en una entrevista concedida a Europa Press con motivo del lanzamiento de su libro 'El franquismo en tiempos de Trump', editado por Galaxia Gutemberg, en el que analiza el auge de Vox, formación a la que identifica con el neofranquismo".
El autor considera que la izquierda ha cometido "dos errores cruzados", por un lado dejar fuera de la conversación pública asuntos que preocupan a la ciudadanía como la seguridad o la inmigración y, por otro, sacar del "carril central" los asuntos clásicos de las socialdemocracia.
En su opinión, las cuestiones vinculadas al género, la identidad o los nuevos derechos son "relevantes" y deben formar parte del debate público, pero sin "desplazar" a esos temas tradicionales porque eso crea "desconcierto" en su votante tradicional. "No es que la agenda feminista no sea importante, lo es mucho, pero no puede implementarse tapando la agenda sobre vivienda, salud o educación", explica, admitiendo la posibilidad de que "determinadas batallas culturales hayan despistado al electorado socialdemócrata".
DEL DESCONCIERTO A LA DESCONEXIÓN Y LA ANTIPOLÍTICA
Ese despiste, continúa, se traduce en desconexión y lleva a la antipolítica. "Antes de la ola ultra, llega la antipolítica, que es un cráter que crece a partir del desconcierto, la abstención, el malestar y el cabreo. Cuando los votantes se desvinculan de las opciones porque no las entienden o no se sienten reflejados, se pasa de la desconexión a la antipolítica", señala.
Y mientras la izquierda se desconecta de parte de su electorado tradicional, los partidos ultras "trabajan la antipolítica para convertirla en apoyo electoral y social" y empiezan a hablar de asuntos orillados por la izquierda. "Por ejemplo, con muchas trampas y medias verdades, pero Vox ya está hablando de vivienda", apunta.
En paralelo admite que la izquierda ha tenido "miedo" de explicarse en relación con otros asuntos como la inmigración, por considerarla un "tabú". "Eso es un gravísimo error", subraya, llamando a entrar en esta cuestión y también en la de la seguridad "con tranquilidad, sin comprar el marco de la ultraderecha, pero sin soslayar lo problemático".
DIFÍCIL ROMPER EL MONÓLOGO ULTRA SOBRE SEGURIDAD E INMIGRACIÓN
"Al dejar estos temas fuera de la conversación pública, la izquierda se los ha entregado a la ultraderecha, que lo ha convertido en un monólogo. Ahora queremos transformarlo en un diálogo y eso es muy difícil, porque ellos ya llevan mucho tiempo hablando solos", admite.
Este profesor de Periodismo que concurrió como independiente en las listas de ERC en las últimas generales, alerta de que el "autoritarismo contemporáneo" que tiene a Donald Trump como principal figura, pero que propugnan otros movimientos etiquetados como neofascismo, ultraderecha o populismo ultra, lo que persiguen es "reventar las costuras de la democracia".
El diputado destaca que el objetivo de Santiago Abascal es que su formación se convierta en el partido grande del bloque de la derecha y pronostica que el PP "va al abismo" con Alberto Núñez Feijóo porque con su "vasallaje político e ideológico" a Vox se ha "entregado a la ultraderecha". A su juicio, el presidente del PP no sólo es un líder "débil" en su partido, sino también en todo el espectro de la derecha porque lo único que hace son "modulaciones sobre lo que le viene dado" por el "marco" que fija Abascal.
FEIJÓO NO TIENE CUAJO
"No es un líder que demuestre lo que en Madrid se llama cuajo, más bien transmite desconcierto e inseguridad", añade, antes de recalcar que "la única que tiene capacidad de combatir" en la pugna con Abascal es Isabel Díaz Ayuso, que es "lo más parecido a Vox sin ser de Vox".
Preguntado si cree que Feijóo tendrá que acabar asumiendo la responsabilidad de haber engordado a Vox, contesta que si los de Abascal logran el 'sorpasso' "será un fracaso notorio" del líder del PP. Él no cree que esto suceda ya en las próximas generales, pero señala que también podrían pedírsele cuentas a Feijóo si Vox "le pisa los talones" creciendo tanto como para "alterar la correlación de fuerzas", por ejemplo, si un Gobierno del PP estuviera condicionado por 60 diputados de la ultraderecha.
A su juicio, existe un "PP de los moderados", pero ahora está "hibernando" porque "han perdido la batalla" y eso complica la que él contempla como única fórmula posible para contrarrestar la "normalización del fascismo" que no es otra que "la unidad de los demócratas".
¿QUÉ HARÁ JUNTS CON ALIANÇA CATALANA?
"No digo un frente de izquierdas, digo la unidad de los demócratas --puntualiza-- que desde la izquierda verde, pasando por la socialdemocracia, y los democristianos, los liberales y los conservadores demócratas, estén unidos en tres o cuatro ítems, que son los que marcan la raya entre el autoritarismo y la democracia y deben ser inamovibles".
Pero admite que esta teoría suya que sí se ha aplicado en países como Francia, "tiene un fallo en España" porque el PP está "enganchado a Vox", pero aún se podría aplicar en Cataluña si Junts, "que tiene un debate interno muy fuerte, no comete el error del PP y no se entrega a Aliança Catalana.