El dirigente de IU Eberhard Grosske deja el partido por discrepancias políticas con Garzón

El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón
IZQUIERDA UNIDA - Archivo
Publicado 08/10/2018 13:43:57CET

MADRID, 8 Oct. (EUROPA PRESS) -

El dirigente de Izquierda Unida Eberhard Grosske ha anunciado su decisión de darse de baja del partido por una "discrepancia política de fondo" con la actual dirección encabezada por Alberto Garzón, a la que ha acusado de "radicalizar" su discurso.

Así lo ha comunicado en un escrito en su página web titulado 'Mi adiós a Izquierda Unida' en el que ha precisado las razones por las que ha tomado esta decisión, que ha defendido que no es fruto de un "arrebato momentáneo".

De esta manera, Grosske ha recalcado que su marcha del partido es la "consecuencia" de una discrepancia política de fondo, así como de lo que considera "el desarrollo inadecuado y poco democrático" de lo aprobado en la última asamblea federal de IU.

En este sentido, ha explicado que su pretensión en el partido era la de "renovar y dar un nuevo impulso" a IU sobre la base de una verdadera democracia participativa que, tal y como ha censurado, "brilla por su ausencia".

"La línea política implementada por la actual dirección adolece de un vicio mayor: la pérdida de contacto con la realidad, el desprecio por un concepto tan esencial como la correlación de fuerzas y, en definitiva, la falta de una estrategia y una táctica útiles para avanzar", ha subrayado Grosske.

"RADICALIZAR SU DISCURSO"

Aunque ha desarrollado la mayor parte de su vida política en las Islas Baleares, donde fue secretario general del Partido Comunista entre 1990 y 1998, y coordinador general de Izquierda Unida entre 1991 y 2002, en 2008 fue el candidato a liderar el partido a nivel nacional en la IX Asamblea aunque finalmente se retiró de la carrera por la sucesión de Gaspar Llamazares y el partido eligió a Cayo Lara como nuevo coordinador federal. Grosske fue designado entonces responsable de la Secretaría de Política Municipal del partido.

De igual manera, ha acusado a la actual dirección de "radicalizar el discurso", al trazar fronteras con enemigos internos como "Carrillo y Llamazares" y con el PSOE, que según ha dicho, utilizan la denominación de "bloque monárquico y antidemocrático del 155" para llamarlos de "de forma fina el famoso PSOE-PP la misma mierda es". Exige que IU no se sitúe como "oposición" al actual Gobierno de Pedro Sánchez, sino que actúe como parte de una mayoría parlamentaria.

"Que hace un mes, en el máximo órgano de dirección de IU, un destacado dirigente de la organización manifestara que "Errejón es el nuevo Carrillo" y que a Pablo Iglesias parece que le está tentando eso de ser la figura de "hombre de Estado" que en su día fue Carrillo, nos da una idea de los vientos que corren en la dirección federal".

De acuerdo con esto, ha señalado que uno de los factores que ha determinado su marcha de la organización ha sido la Asamblea Extraordinaria celebrada el pasado mes de julio "impulsada a matacaballo para blindar las políticas emanadas de la dirección".

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA

Groskke ha cargado contra quienes tenían el mandato de profundizar en la democracia participativa porque considera que fueron "exactamente por el camino contrario y copiaron el modelo podemita".

"La resultante de esta democracia del clic está más que probada en Podemos y en la propia Izquierda Unida: escasísima participación (incluso para algo tan poco costoso como apretar un botón de ordenador" y resultado favorable para la dirección por parte de los pocos que votan", ha reivindicado en dicho escrito.

Por último, ha aclarado que su futuro estará ligado a la política aunque ha ironizado que lo que más le gustaría hacer es descubrir que lo que acaba de exponer "no es cierto y, por tanto, tener que intentar volver a IU contrito y humillado".