Los electores del extranjero tendrán que volver a pasar por el voto rogado al disolverse las Cortes

Publicado 15/02/2019 13:17:40CET
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La proposición de ley de PSOE y Unidos se registró el pasado viernes y ya no hay tiempo para tramitarla

MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

La decisión del presidente Pedro Sánchez de convocar elecciones para el próximo 28 de abril, lo que implica disolver las Cortes el próximo 5 de marzo, frustrará la reforma de la Ley Electoral que perseguía acabar con el voto rogado que desde 2011 se exige a los españoles residentes en el extranjero. El PSOE y Unidos registraron el pasado viernes una propuesta de reforma, pero ya es demasiado tarde para tramitarla.

El Congreso abrió en mayo de 2017 una subcomisión que se encargaría de estudiar posibles cambios en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) y la supresión del voto rogado fue de uno de los asuntos que más consenso suscitó de entrada entre los grupos parlamentarios.

Meses después la subcomisión llamó a varios expertos en el voto exterior para ilustrar a sus señorías sobre las posibles alternativas al ruego del voto, un sistema que PP y PSOE pactaron con los nacionalistas en 2011 y que desde entonces no ha hecho más que hacer caer en picado la participación del voto de los españoles en el extranjero.

Entre otros comparecientes acudieron al citado órgano, presidido por el 'popular' Jesús Posada, el presidente de la Junta Electoral Central (JEC), el responsable del colectivo Marea Granate o la directora general de Españoles en el Exterior y de Asuntos Consulares y Migratorios del Ministerio de Asuntos Exteriores.

LAS 'RECETAS' DEL GOBIERNO

Con la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa, tras el triunfo de su moción de censura contra Mariano Rajoy, el trabajo de la subcomisión para eliminar el voto rogado se aceleró, puesto que tanto el presidente del Gobierno como su ministro de Exteriores, Josep Borrell, se comprometieron a tratar de que un nuevo sistema estuviera listo antes de las elecciones autonómicas y europeas de mayo de 2019.

De hecho, a la vuelta del verano, el Ministerio de Asuntos Exteriores remitió a la subcomisión un informe comprometido por su titular, Josep Borrell, con sus propuestas para acabar con el voto rogado.

Ese informe, redactado con el PSOE, partía de la eliminación del ruego del voto, lo que permitiría que todos los españoles en el extranjero recibiesen la documentación en su domicilio, y planteaba adelantarles una papeleta en blanco, lo que facilitaría disponer de la documentación en plazo para agilizar los trámites.

Junto a esa papeleta, Exteriores sugería enviar unas instrucciones para que los electores pudieran conocer las candidaturas proclamadas a través de la web del Ministerio de Exteriores, vía telefónica o a través de la oficina consular correspondiente. Y para emitir su voto las opciones seguían siendo dos: acudir presencialmente al Consulado, para lo cual se ampliaba de tres a siete días los plazos, o hacerlo por correo ordinario o certificado.

LAS DUDAS DEL PP

Estas 'recetas' tuvieron buena acogida por todos los grupos parlamentarios, salvo el PP, que en los últimos meses ha venido mostrando sus dudas sobre las garantías que ofrecen las alternativas del Ejecutivo al voto rogado, lo que ha venido retrasando el consenso en torno a este asunto.

Los 'populares' también querían derogar el voto rogado y, aunque apoyaban algunas de las medidas sugeridas por Exteriores, abogaban por que los electores del exterior se identifiquen ante un fedatario público o por triplicar los centros para votar en urna.

En este contexto, y ante la cercanía de las elecciones de mayo, la semana pasada el PSOE y Unidos Podemos registraron una proposición de ley recogiendo el grueso del informe del Gobierno con el propósito de que la tramitación de la reforma electoral que afecta al voto en el exterior pudiera estar concluida antes de esa cita con las urnas.

De hecho, reclamaron que se tramitase por el procedimiento de urgencia --se acortan los plazos a la mitad--, una petición que la Mesa del Congreso acordó esta semana, pero no se tomó una decisión sobre la lectura única --concentrar en una sesión plenaria todos los trámites, sin pasar por ponencia ni comisión--. Además, Ciudadanos pidió una comparecencia previa del presidente de la Junta Electoral para analizar la proposición.

Ya es tarde. El día que se registró la iniciativa ya había una mayoría partidaria de tumbar los Presupuestos y se especulaba con el final de la legislatura. Ahora sólo quedan dos Plenos en el Congreso hasta la disolución de las Cortes el próximo 5 de marzo, por lo que está asunto, como otros, dormirá en el sueño de los justos. El propio Sánchez así lo ha lamentado durante la rueda de prensa que ha ofrecido este viernes en Moncloa para anunciar la fechas de las elecciones generales.