MADRID 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Nacional juzgará este viernes a la presunta miembro de ETA Ainhoa Barbarin Yurrebaso por la colocación de un coche-bomba en agosto de 2000 en el Hotel Calafont de Salou (Tarragona), que causó lesiones a 14 personas y afectó a varios vehículos. El teniente fiscal de la Audiencia, Jesús Santos, pide para ella 171 años de cárcel por catorce delitos de lesiones, integración en organización terrorista, estragos, robo de vehículo y falsedad en documento oficial.
El fiscal señala en sus conclusiones provisionales que el comando "Parque" que integraba la acusada, junto con Ismael Berasategi Escudero y Xabier Zabalo Beitia, alquiló en 2000 un local en la localidad guipuzcoana de Urretxu para limpiar vehículos, cuando en realidad se utilizaba para ocultar coches sustraídos, a los que cambiaban las placas de matrícula por otras falsas, y preparar artefactos explosivos para colocar en dichos coches.
Según el fiscal, el 10 de agosto de 2000 el comando robó un vehículo en Ondarroa (Vizcaya) y lo ocultaron en el local de Urretxu para realizar los preparativos para hacerlo explotar como un coche-bomba, mediante la colocación de un artefacto con una "cantidad indeterminada" de dinamita tytadine.
Una vez preparado, Barbarin, que fue extraditada por Francia en marzo de 2006, lo condujo hasta Salou, aparcándolo el día 17 de agosto de 2000 en la calle Les Dunes de esa localidad. El día 18, Berasategi realizó una llamada a la Asociación de Ayuda en Carretera de Guipúzcoa en la que avisó de la colocación del coche-bomba.
Tras el aviso, se desalojó al personal y a los clientes del hotel. Pese a ello, la explosión del coche-bomba produjo lesiones a catorce personas y afectó a varios vehículos que se encontraban en los alrededores.
COCHE-BOMBA EN BILBAO.
Por otro lado, la Sección Segunda juzgará este jueves al integrante del "comando K-Olaia" de ETA Asier Arzalluz Goñi por la colocación de un coche-bomba en enero de 2002 en Bilbao (Vizcaya) que causó destrozos valorados en 1.550.830, 99 euros en bienes inmuebles y 111.369, 49 euros en vehículos aparcados en los alrededores. El fiscal Jesús Alonso pide para Arzalluz 32 años de prisión por los delitos de estragos terroristas, robo y hurto de uso de vehículo a motor y detención ilegal
En su escrito de acusación, el fiscal Alonso señala que el 12 de enero de 2002 explotó un vehículo en Bilbao, en la confluencia de las calles Gran Vía y Alameda De Mazarredo, en cuyo interior se había colocado un artefacto explosivo compuesto por 30 kilos de dinamita.
Según el fiscal, el coche-bomba fue robado en el alto de Kobaron (Vizcaya) momentos antes a punta de pistola a su propietario por los integrantes del "comando K-Olaia", del que también formaban parte Garikoitz Azpiazu Rubina, "Arrano", e Idoia Mendizabal Múgica, "Ilargi".
Tras sustraerle el coche, los terroristas introdujeron al conductor en la parte trasera del vehículo con las manos atadas y una capucha en la cabeza. Minutos más tarde, los etarras le bajaron del coche y le dejaron atado a un árbol, siendo liberado por un ertzaina dos horas más tarde.
INCENDIOS TERRORISTAS.
Además, el martes la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional juzgará a Asier Mardones por un delito de estragos por haber presuntamente participado el 14 de agosto de 2000 en la quema de un autobús en la localidad vizcaína de Bakio. El fiscal pide para él 8 años de cárcel.
Por otro lado, los presuntos etarras Gaizka Gañan Ramiro, Aimar Hidalgo Lertxundi y Orkaitz Gallastegi Sodupe se sentarán en el banquillo de los acusados el miércoles por lanzar artefactos incendiarios contra un autobús en la localidad vizcaína de Getxo. El fiscal Ignacio Gordillo pide para cada uno de ellos 18 años de prisión por un delito de incendio terrorista.
La Sección Tercera de lo Penal juzgará el jueves a Urko Pagoaga, Eneko Ostolaza y Gaizka Likona por un delito de incendios terroristas, por el que el fiscal pide para cada uno de ellos 8 años de cárcel. Se les acusa de haber incendiado un cajero en agosto de 2003, en Markina (Vizcaya), con motivo de las detenciones de Peru Aramburu y Unai Dañobeitia.