MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
El fiscal Fernando Burgos rebajó hoy entre 9 y 15 años las penas que había solicitado en el escrito de conclusiones provisionales contra los cuatro integrantes del 'comando Erezuma' de ETA acusados de asesinar el 24 de mayo de 2001 al director financiero de "El diario vasco", Santiago Oleaga, quien fue tiroteado cuando procedía a cerrar su coche en un aparcamiento de San Sebastián. Burgos consideró que los etarras ya habían sido juzgados por algunos de los delitos que inicialmente les imputaba.
En el juicio, los cuatro acusados se acogieron a su derecho a no declarar. El fiscal rebajó en 9 años de cárcel su solicitud para los dos principales acusados, al considerar que ya fueron juzgados por un delito de pertenencia a banda armada. Estos son Luis Carrasco, presunto autor material del homicidio, para quien se pide una pena de 47 años de cárcel, e Ibon Etxezarreta que se enfrenta a 42 años de prisión.
Por otra parte, el Ministerio Público rebajó también la condena que solicita para Francisco Javier Makazaga de 35 a 20 años, al retirar las acusaciones por delitos de pertenencia a banda armada, tenencia de explosivos y robo terrorista. Respecto a Oskarbi Jauregi, el fiscal pide una pena de dos años y multa de diez meses a razón de cinco euros diarios por falsificación de matrícula, pues ya fue juzgada por los delitos que se imputan a sus compañeros.
La Sala procedió, a petición del fiscal, a la lectura de las declaraciones policiales y judiciales de los imputados Etxezarreta y Carrasco. En éstas afirman que recibieron las órdenes de asesinar a Oleaga directamente de la cúpula de ETA, que además les facilitó información sobre las rutinas horarias de su futura víctima. Todo el 'comando' se encargó de la planificación del atentado y del seguimiento de Oleaga, pero en su ejecución final intervinieron sólo Etxezarreta y Carrasco.
ASESINATO DE OLEAGA
Según la declaración judicial de los etarras, mientras Carrasco bajaba del coche y disparaba siete veces sobre el director financiero, Etxezarreta le esperaba en un coche robado, dispuesto para la huida. El vehículo fue después explosionado por los propios terroristas con un temporizador, a unos dos kilómetros del lugar del atentado "para no dejar pruebas", en una zona por la que solía pasar gente, aunque nadie resultó herido.
De acuerdo con los testimonios de testigos y peritos, Oleaga fue disparado en la espalda tres veces por Carrasco, cuando intentaba huir de éste. Los impactos le provocaron la muerte casi instantánea, ya que afectaron directamente a órganos vitales como el corazón o los pulmones. Cuando la víctima yacía muerta en el suelo, el etarra se acercó y le disparó otras cuatro veces, pero esta vez en la cara, como "aseguramiento".
En las investigaciones posteriores a la captura de los acusados, la Ertzainza se incautó de gran cantidad de armas y explosivos, un croquis elaborado por Carrasco del parking en el que fue asesinado Oleaga, así como multitud de documentos y matrículas utilizadas por el comando.
Santiago Oleaga tenía 54 años, estaba casado y tenía un hijo de 21 años y una hija de 17 que dependían de él. El fiscal pidió hoy que los acusados sean condenados a indemnizar con 150.000 euros a la viuda del director financiero y con 300.000 a cada uno de los hijos, así como a la propietaria del vehículo que los terroristas sustrajeron y a los dueños de las viviendas afectadas por la explosión.