MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado el archivo de la denuncia que el sindicato Manos Limpias presentó contra los "mediadores con ETA" Javier Moscoso, Jesús Eguiguren y Javier Gómez Benítez, al considerar que dialogar con la organización terrorista no constituye una actividad delictiva.
"Las conversaciones mantenidas en 'procesos de paz' desarrollados en épocas pasadas entre representantes de Gobiernos de diferente signo político y miembros de la organización terrorista hasta ahora nunca habían sido criminalizadas, ni tampoco sometidas a investigación judicial precisamente por la naturaleza netamente atípica y no delictiva de las mismas", señala un escrito presentado este lunes por el fiscal Miguel Ángel Carballo.
El representante del Ministerio Público pide al juez Eloy Velasco que archive 'ad limine' (de plano) la denuncia de Manos Limpias, que califica de "temeraria", al considerar que "recoge de forma parcial y fragmentaria unas supuestas manifestaciones" realizadas por los denunciados en unas "supuestas actas de negociación o de contactos entre representantes del Gobierno con miembros de la organización terrorista ETA que supuestamente fueron encontradas entre los documentos incautados al miembro de ETA Francisco Javier López Peña, 'Thierry'".
"ACTUACIÓN ESTRICTAMENTE POLÍTICA"
A juicio del fiscal, los hechos denunciados son "claramente atípicos y no punibles" por más que tales frases "se extraigan de su contexto, se adornen con valoraciones subjetivas o interesadas o se valoren desde una perspectiva pseudojurídica notoriamente distante y alejada de los criterios técnico-legales que rigen --y siempre deberían regir-- el ejercicio de la jurisdicción".
De la misma forma, Carballo acusa a los denunciantes de pretender con su actuación ante los tribunales "criminalizar ámbitos de actuación estricamente política" e "incluso trasladar a la sociedad una visión distorsionada, falaz y malintencionada" de unos hechos que no deben ser perseguidos por la vía penal.
En este sentido, recuerda que las conversaciones con la banda "no pueden conceptuarse en ningún caso como actos materiales de apoyo a acciones específicas de carácter terrorista o a la actividad criminal de naturaleza terrorista", ni tampoco "puede entenderse que expresen siquiera alguna forma de apoyo o solidaridad moral con el terrorismo, sus acciones o sus autores".
AVAL PARLAMENTARIO Y PRECEDENTES
El fiscal también destaca en su escrito que el proceso de diálogo con ETA obtuvo en mayo de 2005 el respaldo del Congreso de los Diputados y que este aval se reprodujo en octubre de 2006 en el Parlamento Europeo.
Además, pone de manifiesto que el Tribunal Supremo ha rechazado en tres ocasiones perseguir penalmente a quienes se han reunido con miembros de ETA o Batasuna, en referencia a las denuncias que se archivaron contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero (noviembre de 2006); el lehendakari, Patxi López (enero de 2010), y el líder de ERC Josep Lluis Carod Rovira (septiembre de 2004).
De igual modo, el fiscal destaca la condición de aforados de Eguiguren, que es miembro del Parlamento vasco, y de Gómez Benítez, que ocupa una vocalía en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), lo que supondría que en todo caso las denuncias deberían haber sido interpuestas ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) y el Supremo, respectivamente.
COLABORACIÓN CON ETA Y ENCUBRIMIENTO
La denuncia de Manos Limpias atribuía a los tres negociadores los delitos de colaboración con banda armada y encubrimiento durante las negociaciones que mantuvieron con miembros de ETA en el Centro Henry Dunant.
A juicio de los denunciantes, los documentos "constituyen ilícitos penales" al sobrepasar los límites de cualquier negociación. "El fin no justifica los medios, y en esas reuniones se ofertaron por parte de los mediadores propuestas ilícitas", señala la denuncia, que concreta hasta 12 ofertas y comentarios realizados por los negociadores el Gobierno que a juicio del sindicato de funcionarios son delictivos. Entre ellos, la calificación como "accidente grave" de las detenciones de presuntos responsables del aparato de extorsión de ETA.
También considera delictivo Manos Limpias que los negociadores se refieran a la destitución del ex fiscal jefe de la Audiencia Nacional y que realizaran afirmaciones como "el Gobierno ha hecho lo imposible en el campo de la judicatura", "las detenciones no son del Gobierno si no de los jueces", "se han intentado parar las detenciones", o "si el problema es el dinero, siempre se podrá arreglar por medio de una organización internacional".
Igualmente, Manos Limpias plantea que los negociadores han podido extralimitarse al plantear a los terroristas una "mejora de las condiciones de los presos etarras", "unificar el País Vasco y Navarra", "optar por la vía política" o la legalización de Batasuna.
El sindicato añade que tiene que tenerse en cuenta que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, manifestó que las negociaciones se habían roto tras el atentado contra la T4 de Barajas en diciembre de 2006 y que la autorización del Parlamento para las negociaciones "no supuso un cheque en blanco".