Fiscal califica como asesinato el crimen del bar Los Camioneros de Sevilla al considerar que existió alevosía

Actualizado 18/06/2008 19:36:11 CET

SEVILLA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio Fiscal calificó hoy como asesinato el crimen del bar 'Los Camioneros' de Bellavista (Sevilla), en el que falleció el dueño del local de un disparo en la cabeza, al considerar la agravante de alevosía después de que haya concluido la fase probatoria en la vista oral que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Sevilla.

Fuentes de la acusación explicaron a Europa Press que el fiscal --que ya no considera los hechos como homicidio-- se ha unido a la calificación de la acusación particular, cuya representante solicita una pena se unos 28 años por asesinato, robo y tenencia ilícita de armas "con la agravante de disfraz".

En la segunda sesión del juicio en la Sección Cuarta de la Audiencia sevillana, la representante del Ministerio Público ha determinado que la víctima "no tuvo posibilidad de defensa", mientras que médicos forenses concluyeron que en el cuerpo del fallecido "no había" señales de lucha.

La vista oral continuará a las 10.30 horas de mañana, cuando, según lo previsto, las partes elevarán sus conclusiones a definitivas y procederán a presentar sus informes antes de que el juicio quede visto para sentencia.

RECONOCEN EL ROBO PERO NIEGAN SU INTENCIÓN DE MATAR.

Los tres acusados reconocieron ayer que pretendían robar en el establecimiento porque estaban "encocados" y no tenían dinero, si bien alegaron que su intención no era la de matar a Antonio Sevillano.

Por su parte, un testigo protegido aseveró por videoconferencia que había escuchado a los acusados hablar del robo con una tercera persona "días antes". Sostuvo que posteriormente les escuchó decir que "la escopeta --que dijo no haber visto-- la habían tirado a un lago", que "la moto la habían quemado" y que incluso la procesada "había ido a la peluquería para cambiar de imagen".

Aquella noche del 27 de noviembre de 2005 fueron tres las últimas personas que vieron al dueño del establecimiento con vida, dos clientes de nacionalidad brasileña y un camarero que aún estaba en el bar "limpiando una cafetera", si bien ninguno vio cómo se cometió el crimen.

LOS HECHOS.

El suceso tuvo lugar sobre las 1.30 horas del 27 de noviembre de 2005 cuando, según el fiscal, A.M.R.Y., M.R.Y. y D.V.F. se dirigieron al citado bar con "el ánimo ilícito de apoderarse de lo que de valor encontrasen". Así, al llegar al bar, la acusada entró en el mismo con objeto de vigilar los movimientos del propietario del establecimiento mientras los otros dos acusados esperaban en una calle próxima, hasta que, al comprobar que ya no quedaban clientes y el dueño del bar se disponía a cerrar el local, salió del mismo para avisar a sus cómplices.

De esta manera, uno de los imputados, mientras los otros dos exigían la entrega del dinero de la caja, apuntó con el arma a la cara de la víctima y disparó a "quemarropa" a A.S.M., quien falleció de manera instantánea. Finalmente, los acusados se dieron a la fuga sin el dinero que intentaron robar deshaciéndose al mismo tiempo del arma empleada, que no ha podido ser hallada.