Publicado 01/02/2021 20:13

Frontex renueva su despliegue en Canarias tras resolver España "discrepancias" entre Policía y Guardia Civil

MADRID/BRUSELAS, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

La agencia europea para el control de la frontera exterior de la UE, Frontex, acaba de renovar su despliegue en España, entre ellos el operativo que se lleva a cabo en Canarias en respuesta a la llegada de migrantes, en una negociación en la que, en paralelo, se salvaron las "discrepancias puntuales" existentes entre Policía y Guardia Civil.

Según explican a Europa Press fuentes policiales al tanto de la negociación, las discrepancias son "habituales" siempre que hay que renovar los planes de Frontex y tienen que ver con "áreas competenciales de Policía Nacional y Guardia Civil".

En todo caso, recuerdan que estas diferencias surgen también en otras materias como la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado, y que por este motivo existen mecanismos internos para llegar a un punto de consenso con la mediación del Ministerio del Interior.

El pasado viernes Frontex informó mediante un comunicado que había renovado por un plazo de 12 meses "el marco operativo y legal para todas las actividades en España". Además de en Canarias, la agencia colabora con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la Operación Minerva de Paso del Estrecho y en Índalo, encargada de controlar los flujos de inmigración ilegal y luchar contra el crimen transfronterizo en la frontera sur.

Frontex subrayó que "trabaja en estrecha colaboración con España" gracias a los 257 oficiales desplegados en el Mediterráneo Occidental. En este sentido, recordó que en las Islas Canarias se ha ampliado el apoyo en las últimas semanas con 26 agentes encargados de ayudar en el registro de migrantes irregulares, así como determinar su nacionalidad y recopilar información sobre grupos delictivos involucrados en el tráfico de personas.

CAMBIO DE ESTATUS

El cuerpo europeo de control de fronteras y guardacostas vio modificado su mandato en 2019 por lo que hasta el pasado año los agentes desplegados bajo su paraguas eran enviados por los Estados miembro, mientras que con el cambio se trata de un cuerdo propio cuyos agentes trabajan directamente para la agencia europea, lo que puede complicar la renovación de misiones anteriores porque deben hacerse cambios de calado.

Las dificultades para renovar las operaciones en España, además, coinciden en el tiempo con un momento en el que la imagen de Frontex se ha visto debilitada por las dudas sobre la gestión de su director, Fabrice Leggeri, y las acusaciones de connivencia con devoluciones en caliente en la frontera húngara o en el mar Egeo.

Frontex suspendió este enero sus operaciones en Hungría, de donde retiró a sus agentes y equipos tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE del pasado diciembre en la que se condenaba al Gobierno de Viktor Orbán por violar derechos fundamentales de los demandantes de asilo.

La agencia que dirige Leggeri también está siendo investigada por la Oficina europea Antifraude (OLAF) por irregularidades y la Defensora del Pueblo de la UE ha abierto otro expediente para aclarar su papel en las expulsiones de migrantes en el mar Egeo, cuando trataban de llegar a Grecia desde Turquía.