SEVILLA, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Federación Andaluza de Hostelería consideró que "no sería serio" un posible endurecimiento de la actual Ley Antitabaco, como planteó el Gobierno de Aragón, que pide endurecer la norma estatal y baraja prohibir el consumo de tabaco en cualquier bar o restaurante de su comunidad, inclusive aquellos de menos de 100 metros cuadrados.
Fuentes de la Federación recordaron a Europa Press que cuando entró en vigor la ley estatal, el sector hizo "grandes y muy importantes inversiones", por lo que "no tendría sentido que nos hubieran hecho acometer esas inversiones adicionales para la separación de espacios y después para nada".
Recordaron que cada comunidad autónoma interpreta y aplica el decreto, y precisaron que el caso de Aragón "no tiene nada que ver con Andalucía, son casos totalmente distintos, puesto que Aragón es una de las tres comunidades donde más ha aumentado el consumo y venta de tabaco, con un repunte alarmante del consumo, por lo que ellos apuestan por una medida política frente a ese problema social, y esa situación no tiene nada que ver con Andalucía, donde ha descendido el porcentaje de ventas de tabaco desde la aplicación del decreto".
Destacaron que en Andalucía "se está cumpliendo la normativa en los establecimientos de hostelería y se sigue avanzando en ello".
Indicaron que en el hipotético caso de endurecimiento de la normativa, su aplicación "será súper complicada" y supondría "darnos la razón al sector, que desde el principio defendió la prohibición total en Andalucía para evitar los enormes gastos para la separación de mamparas e instalación de extractores". "Hicimos importantes inversiones bajo la promesa de que no se registraría ningún endurecimiento, por lo que esperamos que cumplan su promesa y no haya prohibición total", apuntaron.
"Endurecer la norma hasta declarar todos los restaurantes y bares espacios libres de humos sería una incoherencia que no entenderíamos y causaría un importante perjuicio económico", añadieron las fuentes, que no creen que en Andalucía se produzca un endurecimiento de la norma "salvo que haya directrices del Gobierno central de obligado cumplimiento".
Insistieron en que un posible endurecimiento "nos causaría un doble perjuicio, por la inversión ya acometida y por la obligación de volver a adaptar los locales a espacios abiertos, y eso no sería serio desde la perspectiva empresarial".