BILBAO, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, instó hoy a que "si queremos la paz, debemos trabajar la paz" y apostó por "mirar al futuro a través del diálogo y los procesos negociadores" ya que, según destacó, "la guerra y la violencia son el fracaso del diálogo y de una sociedad civilizada".
Ibarretxe realizó estas declaraciones en su intervención en el acto de homenaje a las víctimas del franquismo celebrado en el parque de Doña Casilda en Bilbao, que contó con la presencia de los consejeros vascos Javier Madrazo, Joseba Azkarraga, Esther Larrañaga y Gabriel Inclán; el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao; y el alcalde de la capital vizcaína, Iñaki Azkuna.
También estuvieron presentes en el acto "Memoria Viva. Homenaje a las personas que lucharon por la libertad y la democracia", organizado por el Departamento de Asuntos Sociales del Ejecutivo vasco representantes del PNV, entre ellos Josu Jon Imaz e Iñigo Urkullu; de EA, como Unai Ziarreta; EB, como Oskar Matute y Kontxi Bilbao; del PP, como Leopoldo Barreda; o de Aralar, encabezados por Mikel Basabe.
En su intervención, el lehendakari expresó un agradecimiento, en nombre de la sociedad vasca, a las personas que "lucharon en contra del fascismo" y destacó que "es justo reconocer que sólo los pueblos que saben de dónde vienen saben a dónde van" y que "no se puede tener el viento a favor si no sabes a dínde quieres ir".
Por tanto, indicó que, con el homenaje tributado hoy, "reparamos una deuda histórica con tantos hombres y mujeres que vivieron casi con una culpabilidad el haber luchado y el haber sido castigados por el franquismo".
En este sentido, quiso trasladar "un fuerte abrazo" a todas "las aitites y amamas que vivieron aquella guerra, injusta como todas" y agregó que el futuro debe debe construirse "sobre nuevas bases pero sin olvidar de dónde venimos, sin olvidar las cosas que hemos vivido, las cosas que hemos padecido".
Ibarretxe recordó las palabras del escultor Nestor Basterretxea, autor de la escultura inaugurada en este homenaje, explicando que representa "la recidumbre, la vitalidad de los hombres y mujeres del pueblo vasco a lo largo de la historia, pero también esa forma redonda de ver la vida sin ningún tipo de venganza, sin ningún tipo de odio".
"Tenemos que construir- continuó- desde lo que somos, un pueblo con fuerza, con personalidad, y hacerlo, además, sin odio, sin venganzas, mirando hacia el exterior y trasladando nuestros frutos".
El lehendakari apostó por "luchar con todas nuestras fuerzas" contra el dicho 'si quieres la paz, haz la guerra' porque "la guerra no lleva a ninguna parte, es injusta para todos, para los que ganan y los que pierden. Para todos absolutamente injusta. La guerra y la violencia son el fracaso de las personas, del diálogo, de una sociedad civilizada".
En este sentido, señaló que es necesario "mirar el futuro no a través de la guerra para resolver los conflictos", sino a través del diálogo y de los "procesos negociadores".
"Ése es el nuevo orden mundial que nos va a permitir vivir en un mundo solo más justo que será más seguro", agregó, señalando que "la contribución del pueblo vasco no puede ser hacia el mundo la guerra y la violencia para construir, para desarrollar el bienestar, la sociedad en la que queremos vivir". Así, el lehendakari concluyó indicando que "si queremos la paz, trabajemos la paz".
INJUSTICIA Y OLVIDO
De manera previa, intervinieron en este homenaje el alcalde de Bilbao y el consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, que se congratuló por la asistencia lograda en esta convocatoria, que "pone de manifiesto la voluntad sincera" de la sociedad vasca y de sus instituciones para "rendir homenaje" a las personas que perdieron la vida o sufrieron "persecución o exilio" por defender valores como la democracia y la libertad.
Javier Madrazo lamentó "los muchos años de injusticia y olvido" para con este colectivo, al que, según indicó, durante la transición no se les permitió "exigir su derecho a la verdad y a la reparación" y que posteriormente "no siempre han recibido la atención que merecen".
El consejero subrayó que "el modo en que enfrentamos la realidad" será "clave para un futuro de esperanza" y agregó, en esta línea, que es preciso que las generaciones conozcan esta realidad y que se produzca "un nexo de unión entre el pasado y el futuro".
Por su parte, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, reivindicó la memoria de los que sufrieron la guerra civil, si bien precisó que "no estamos aquí con ánimo de revancha porque afortunadamente no nos educaron bajo el odio, sino en la esperanza de conseguir la libertad".
"Nunca más, porque nada es comparado a la paz, que no tiene precio, porque el precio de una guerra no tiene justificación. Paz porque lo que tengamos que conseguir será por métodos democráticos, con el argumento y la razón. Paz para hacer comprender a los que siguen con la bomba que nada es más importante que una vida y que sus estrategia está equivocada porque las armas solo producen dolor, división y estragos", añadió.
DISCO CONMERORATIVO
El homenaje comenzó con el descubrimiento de la escultura de Mestor Basterretxea, que identificará todos los actos de reconocimiento a este colectivo que el Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales pretende llevar a cabo durante este año, a cargo del lehendakari, el alcalde de Bilbao, el consejero de Asuntos Sociales y el escultor vasco.
La escultura, de 3,60 por 6,60 metros y un peso de diez toneladas, realizada en bronce patinado, tiene en su base una placa de un poema de Blas de Otero seleccionado por Bernardo Atxaga de un cuadro de Dionisio Blanco.
Tras el descubrimiento, se procedió a la lectura del poema de Blas de Otero, traducido por Gabriel Aresti, a cargo de la viuda del poeta, Sabina de la Cruz y Bernardo Atxaga. Porteriormente, Kepa Junkera interpretó "Bihar Arte", obra especialmente compuesta para la ocasión, con una trikitrixa de los años treinta. La actuación, junto a la lectura del poema de Blas de Otero, será editada en un disco conmemorativo del "Homenaje de Hombres y Mujeres que Lucharon por la Libertad y la Democracia". El acto concluyó con una ofrenda floral.
Con este acto, el Gobierno vasco pretende recordar a "los 150.000 exiliados, 30.000 de ellos niños, 6.000 fusilados en la retaguardia, 7.000 fallecidos en los frentes, 45.000 detenidos y encarcelados" y a la propia sociedad vasca, que, según recordó el consejero vasco en la presentación de este evento, también sufrió la dictadura con "la ausencia de democracia y libertad".
CONCENTRACION
A la entrada del lugar del homenaje, se concentró una representación del colectivo Geureak 1936, que portaban dos pancartas con los lemas 'Replesaliados del franquismo. Justicia ahora. Madrazo engaña. Ibarretxe autoriza" y 'Gobierno. PNV, EA, IU, traidores. Abandonais a nuestros gudaris', así como una ikurriña y la bandera republicana.
Con esta movilización, el colectivo pretende recordar la situación de "las más de 5.000 personas que han visto rechazadas sus demandas de reconocimiento, fundadas en las promesas del Gobierno vasco".