MADRID, 21 Sep. (EUROPA PRESS) -
El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha valorado este lunes el reciente ascenso a 130 el número de yihadistas desplazados desde España para unirse a grupos terroristas en países en conflicto. Según ha dicho, el dato es inferior en comparación con otros países del entorno y lo atribuye a la acción de las fuerzas de seguridad y la "buena integración" de la comunidad musulmana en España.
Fuentes de la lucha antiterrorista informaron a Europa Press que el goteo continúa y que durante el verano se han producido cuatro casos más que se suman a los 126 anunciados por Interior en julio. "Es una cifra que ha ido aumentando, pero en comparación con otros países de nuestro entorno las cifras en España son claramente inferiores", ha destacado en declaraciones a los medios el 'número dos' de Interior.
A su juicio, esto se debe a "la buena política antiterrorista, el esfuerzo de las fuerzas y cuerpos de seguridad a la hora de desmantelar grupos de captación y de la buena integración de la comunidad musulmana en España". "Nuestras cifras siguen siendo mejor que las de otros países", ha insistido Martínez, pero ha advertido de que "eso no debe llevar a ninguna relajación".
Preguntado acerca de las medidas que adoptará su Departamento para detectar posibles elementos yihadistas entre los refugiados, el secretario de Estado ha pedido diferenciar entre "dos debates que no hay que confundir: uno es el debate de la lucha antiterrorista y otro la gestión del flujo de refugiados".
Ha explicado que "la obligación de Interior es ponerse siempre en la hipótesis más peligrosa aunque no sea la más probable, pero conviene no confundir los debates". En ese sentido, ha pedido confiar en las fuerzas de seguridad y "en las organizaciones que tratan habitualmente con refugiados que son los primeros interesados en identificar quienes son refugiados y quienes puedan no serlo y sean otra cosa".
Ha sentenciado que Interior va a gestionar esta cuestión "con la mayor generosidad, sin que la decisión de acoger refugiados se vea condicionada por ningún elemento y con el máximo compromiso con la seguridad".